La secretaria de Estado de Canadá para las Américas, Diane Ablonczy, dijo hoy a Efe que no anticipa ningún cambio en las relaciones con México tras la virtual victoria de Enrique Peña Nieto en las presidenciales y reiteró la negativa de su país a que Cuba participe en la Cumbre de las Américas.

La secretaria de Estado, responsable de las relaciones de Canadá con Latinoamérica y el Caribe, explicó en una entrevista con Efe que aunque Ottawa es "un buen amigo" de Cuba, su país considera que los principios democráticos son demasiado importantes como para permitir que La Habana participe en el proceso de las Cumbres de las Américas.

Canadá, junto con Estados Unidos, se opuso a la presencia de Cuba en la última Cumbre de las Américas, celebrada en Colombia, a pesar de que los países latinoamericanos expresaron su apoyo a la inclusión del país caribeño.

"Hay discusiones sobre si los líderes que no han sido elegidos democráticamente deberían ser aceptados. La posición de Canadá es que la democracia es demasiado importante" declaró a Efe durante una entrevista.

"Si decimos que gente que no ha sido elegida democráticamente pueden hablar con tanta legitimidad como líderes que han sido elegidos democráticamente, se está faltando al respeto de la democracia" explicó Ablonczy.

"Nos hemos opuesto a ello a pesar de que somos buenos amigos de Cuba y somos muy activos en ayudarles en modernizar su economía y su tratamiento de ciudadanos y el régimen de derechos humanos. Vemos progreso en Cuba y estamos muy satisfechos con eso" dijo.

Sobre México, donde el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) es el virtual ganador de las elecciones presidenciales celebradas el pasado 1 de julio, Ablonczy señaló que no espera cambios en la política de uno de sus principales socios comerciales.

"No anticipamos que vaya a haber ningún cambio de política exterior con el nuevo Gobierno. Canadá y México han sido buenos amigos desde hace tiempo y hay fuertes lazos en inversiones, cooperación y otras áreas" dijo Ablonczy.

Ablonczy no pudo indicar cuándo Ottawa eliminará el requisito de visado para que los ciudadanos mexicanos puedan entrar en el país, una medida establecida en 2009 y que se ha convertido en un punto de fricción en las relaciones entre los dos países.

Pero la secretaria de Estado canadiense expresó su pesar por la medida, que fue impuesta tras un aumento de los mexicanos que solicitaba refugio.

"Para nosotros fue muy vergonzoso y difícil imponer visados a un buen amigo como México" dijo Ablonczy, quien explicó que la medida fue motivada por problemas del sistema legal canadiense que impiden expulsar rápidamente del país a las personas que residen ilegalmente.

"Por eso tuvimos que imponer visados, porque había mucha gente que venía de forma ilegal y era muy costoso y desestabilizador para nuestros servicios. Estamos intentando arreglarlo" dijo.

"Tenemos medidas que nos permitirán llegar a decisiones rápidas para expulsar del país a personas que no deberían estar aquí. Así podremos abrir de par en par las puertas del país a nuestros amigos", declaró.

Ablonczy también reiteró la negativa de Canadá a la legalización de drogas, tal y como han planteado varios países latinoamericanos para combatir la lacra del narcotráfico.

"Creemos que sería destructivo para los jóvenes del continente americano sugerir que de alguna forma estas pueden ser sustancias legales o que pueden ser manejadas con legislación" dijo Ablonczy.

"Estas son sustancias muy destructivas y queremos mandar una fuerte mensaje de que no podemos apoyar, respaldar o aceptar el uso de estas sustancias porque son tan dañinas a la sociedad y a los individuos" continuó.