El posible desembarco en el Senado de EE.UU. del estadounidense de origen cubano Ted Cruz, una figura destacada del movimiento conservador Tea Party que ganó el martes las elecciones primarias de Texas, augura una etapa de mayor tensión entre la Cámara alta y la Casa Blanca, dijeron expertos a Efe.

Ningún demócrata ha ganado una elección estatal en casi 20 años en Texas y todo apunta a que Cruz ganará el escaño frente al demócrata Paul Sadler en los comicios del próximo 6 de noviembre.

"No hay duda de que el auge de los representantes del Tea Party en el Senado hará más difícil la búsqueda de consenso en diversos asuntos y, por lo tanto, habrá más confrontaciones políticas", dijo a Efe Allan Lichtman, analista e historiador político de American University.

En esa línea, según los expertos, la previsible llegada de Cruz significa que los conservadores en la Cámara alta sumarán fuerzas para bloquear, como han prometido, las propuestas demócratas, partido del actual presidente del país, Barack Obama.

Cruz, de 41 años, ganó la segunda vuelta de las primarias en el estado Texas, con un 57% de los votos, y superó al vicegobernador David Dewhurst, quien era el favorito en las encuestas.

Es la primera vez que Cruz se postula a un cargo público y venció a Dewhurst, una figura muy respetada por la maquinaria política texana, pese a que el vicegobernador lo aventajó en recursos.

Según Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia, "Cruz figurará entre una decena de senadores del Tea Party después de noviembre, o un 10 % del Senado; no controlarán el Senado pero tendrán muchísima influencia con los republicanos".

El propio Cruz aseguró a la cadena Fox News que esta contienda ha sido una especie de "zona cero en la batalla nacional entre los (republicanos) moderados, que desesperadamente se aferran al poder, y la ola conservadora que arrasa el país".

Su visión de Gobierno, según su página web, se apoya en tres pilares: la defensa de la libertad, la preservación de la Constitución y poner freno a un Gobierno federal que se extralimita.

Constituyen, por lo demás, la ideología que guía a los conservadores, cuya queja es que los estados van perdiendo autonomía y culpan a la creciente "injerencia" del Gobierno del abultado déficit y otros "males".

No está claro que Cruz pueda conseguir en noviembre un amplio apoyo entre el electorado hispano, que tradicionalmente se inclina por los demócratas.

En febrero pasado, en un foro en Austin, Cruz explicó que se opone a la educación bilingüe en las escuelas públicas porque, a su juicio, ese método crea un "gueto lingüístico" que dificulta la integración de los inmigrantes a la vieja usanza: con una inmersión total en el idioma inglés.

"Cuando mi padre vino acá con 100 dólares ocultos en su calzoncillo, gracias a Dios que ningún liberal con buenas intenciones lo tomó del brazo... y le dijo 'permíteme dejarte en un gueto lingüístico'", dijo entonces Cruz, nacido en Canadá pero cuyo padre, Rafael Cruz, huyó de Cuba a Texas en 1957.

Para Cruz, el "sueño americano" corre peligro en EE.UU. porque se permite que los inmigrantes usen sus idiomas natales y aumenten su dependencia de la ayuda pública.

Cruz se opone al "Dream Act" para la eventual legalización de los estudiantes indocumentados, una propuesta derrotada en el Senado en 2010 pero que goza de amplio apoyo entre los inmigrantes.

Cruz no menciona la ley conocida como "pie seco, pie mojado", que permite que todo cubano que huye de la isla y pisa suelo estadounidense acceda a la residencia permanente.

Egresado con honores de la Facultad de Leyes de Harvard, Cruz fue simultáneamente el primer hispano y el abogado más joven en representar al estado de Texas ante el Tribunal Supremo (2003-2008).

Su casi asegurada llegada al Senado se enmarca en el auge de los latinos dentro del movimiento conservador en EE.UU., entre éstos Susana Martínez y Brian Sandoval, que asumieron en enero de 2011 como gobernadores de Nuevo México y Nevada, respectivamente.

En Texas, el grupo "Hispanos Republicanos de Texas", fundado por George P. Garnica Bush -sobrino del expresidente George W. Bush- se ha dedicado desde 2010 a promover candidatos hispanos.