Un alto mando policial afgano mató hoy a tiros a once civiles tras forzarlos a abandonar sus casas en represalia por el asesinato de dos de sus amigos en la provincia de Uruzgán, en el sur de Afganistán, informó a Efe una fuente oficial.

Según un miembro de la oficina del gobernador provincial, que pidió el anonimato, el oficial, identificado como "comandante Shujai" y perteneciente a la etnia hazara, asesinó a los civiles en venganza por la muerte el miércoles de sus amigos a manos de un grupo radical islámico talibán.

"Shujai mató a los civiles porque pertenecían a la etnia pastún (a la que pertenecen la mayoría de los talibán)", explicó la fuente.

El jefe del Consejo provincial, Ibrahim Akhundzada, declaró, por su parte, a la agencia local Pajhwok que el suceso tuvo lugar en el distrito de Khas Uruzgán y aclaró que el comandante tenía libertad de movimientos al estar respaldado por las fuerzas internacionales.

Según Akhundzada, el oficial poseía un largo historial de acoso a civiles y había sido detenido tres veces después de cometer "crímenes similares" en el pasado, aunque siempre fue puesto en libertad.

Un anciano vecino del lugar afirmó a Pajhwok que los taliban asesinaron a los hazara tras acusarlos de colaborar con los extranjeros.

El portavoz del gobernador provincial, Abdullah Himmant, y la policía confirmaron el incidente al medio afgano, aunque no aportaron más detalles.

Los taliban, por su parte, denunciaron en su página web oficial que "no es la primera vez que -el comandante Shujai- mata a gente inocente" y añadieron que "una milicia afgana respaldada por los invasores extranjeros mató hoy a 18 civiles en Uruzgán".

La guerra en Afganistán se halla en uno de los momentos más sangrientos una década después de la invasión de EEUU y posterior caída del régimen integrista talibán.

Los civiles se han consolidado como un grupo muy vulnerable en el conflicto afgano, pues solo en 2011, un total de 3.021, muchos de ellos mujeres y niños, fallecieron en sucesos violentos, según la ONU.