El número de reclamos de compensaciones por seguro de desempleo en Estados Unidos aumentó la semana pasada, pero la cifra seguramente está sesgada por oscilaciones estacionales.

Las solicitudes semanales subieron en 8.000 a 365.000, ajustadas por la estacionalidad, dijo el jueves el departamento del Trabajo. El promedio mensual de cuatro semanas, una medida menos volátil, ha bajado por seis semanas consecutivas a 365.500, el menor nivel desde el 31 de marzo.

La contracción en el promedio de cuatro semanas indica que el mercado laboral podría mejorar un tanto, pero los economistas vieron con cautela las estadísticas del mes pasado porque al gobierno le resulta difícil en julio contabilizar los cierres estivales en las fábricas de automóviles. Este año fue incluso más complicado porque algunas empresas no cerraron, lo que ocasionó menos despidos.

Un vocero del Departamento del Trabajo dijo que las últimas estadísticas deberían ser las últimas afectadas por los paros técnicos en el ramo automovilístico.

Incluso así, algunos economistas vieron indicios positivos en el informe de esta semana.

"La baja neta desde la de hace un mes es esperanzadora", dijo el economista Jim O'Sullivan, de la firma High Frequency Economics, en una nota enviada a sus clientes.

Los consumidores han vuelto a cerrar sus billeteras y la economía ha vuelta a mostrar indicios de debilidad, pero la merma en las solicitudes indica que las empresas no han decidido despedir a sus trabajadores como respuesta, dijo O'Sullivan.

"La continuada debilidad en el mercado laboral está relacionada invariablemente con el aumento" de las solicitudes, dijo.

Las solicitudes semanales son una forma de los despidos. Cuando bajan en forma uniforme a menos de 375.000, indica que la contratación laboral es suficientemente sólida para disminuir el desempleo.