Los palestinos se preparan para posibles reacciones punitivas por parte de Estados Unidos e Israel si siguen adelante con sus planes para buscar el reconocimiento de "Palestina" como un estado observador no miembro en la Asamblea General de la ONU, de acuerdo con un documento interno obtenido el jueves.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, quien cuenta con el respaldo de la Liga Arabe, está listo para dar este paso, pero no ha decidido si va a presentar la solicitud cuando la Asamblea General se reúna en septiembre o si va a esperar hasta después de la elecciones presidenciales en Estados Unidos en noviembre.

Un alto funcionario palestino dijo que Abbas se inclina por esperar hasta después de los comicios estadounidenses, de acuerdo con una petición de Washington, para evitar añadir más tensión a su relación con el gobierno del presidente Barack Obama.

Una solicitud palestina ante la ONU en septiembre podría perjudicar la reelección de Obama al insertar en la campaña el perturbador tema del conflicto de Medio Oriente.

Sin embargo, algunos miembros del círculo íntimo de Abbas presionan para que la solicitud se haga en septiembre, con el argumento de que los palestinos no han ganado nada al tratar de apaciguar a Estados Unidos. "No tenemos nada que perder con los estadounidenses", dijo Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP. "Lo que necesitamos es actuar con rapidez".

La decisión final depende de Abbas.

Los palestinos buscan que la Asamblea General reconozca un estado palestino en Cisjordania, Gaza y Jerusalén oriental, territorios que Israel capturó en 1967. Si bien este gesto sería en gran medida simbólico, conseguirían una firme aprobación internacional de la frontera anterior a 1967 como los límites entre Israel y la futura Palestina.

Un mejor estatus en Naciones Unidas también permitiría a los palestinos unirse a varias organizaciones de la ONU.

Funcionarios palestinos han dicho que tienen los votos necesarios en la Asamblea General para lograr el reconocimiento.

Una solicitud el año pasado para obtener el estatus de miembro pleno de la ONU para Palestina, en lugar del de Estado observador, fracasó debido a que los palestinos carecen de suficiente respaldo en el Consejo de Seguridad.