David Murdock vendió su isla hawaiana, pero conservó su casa de siete recámaras en Lanai, una ebanistería que contiene muebles de madera de koa, dos colmillos de elefante tallados que se encontraban en el vestíbulo de un centro vacacional y 1.000 orquídeas poco comunes.

El multimillonario se queda con esos activos tras vender la mayor parte de la isla Lanaia a Larry Ellison, director ejecutivo de Oracle Corp.

Esta semana se presentó a la Comisión de Servicios Púbicos de Hawai una versión del documento de compraventa. Este dice que los dos magnates acordaron que Murdock conservaría ciertos activos.

Abogados de Castle & Cooke Inc., propiedad de Murdock, señalaron que la redacción de rubros como el precio de compra era necesaria para proteger intereses comerciales.

La comisión ha garantizado en el ínterin la aprobación para transferir tres empresas de servicios públicos y está realizando una revisión sobre una aprobación definitiva.

Mientras tanto, residentes dicen que personal de Ellison ha estado visitando la isla y reuniéndose con la comunidad.