La venezolana Jessica López avisó que el salto con potro era su modalidad más deficiente en el concurso completo individual de la gimnasia artística, pero el mejor puntaje de su carrera en el aparato no le alcanzó para figurar más alto en la final olímpica. La viga de equilibrio resultó ser su cruz.

Primera venezolana en clasificarse a una final de gimnasia, López realizó una prueba con extremos al quedar 18va entre las 24 participantes.

En el potro alcanzó el mejor puntaje de su carrera en la modalidad, con 14.800. Pero le fue mal en la viga de equilibrio al obtener magros 13.000 puntos a causa de una caída que tuvo en medio de la prueba.

"Tuve una caída en viga y eso me impidió estar unos puestos más arriba en el ránking, pero terminé lo mejor posible y estoy contenta porque hice lo mejor que pude", declaró López tras la competencia, en la que la estadounidense Gabrielle Douglas ganó el oro.

López comentó que el potro era su modalidad más difícil, por lo que trabajó con intensidad para mejorar su rendimiento en el salto, lo que se reflejó en su desempeño en Londres.

Formada en psicología en la Universidad de Denver, ciudad estadounidense donde entrena actualmente, la gimnasta de 26 años dijo no tener claro su futuro en las competencias, y que pretende pensarlo después de dejar atrás las olimpiadas.

López se había clasificado el domingo a la final en el lugar número 11. Sin embargo, en la final no pudo superar su marca en gran parte por la baja calificación obtenida en la viga.

"Estaba esperando hacer una prueba sin caída, estoy insatisfecha con la caída que tuve, pero es lo que es, y pude terminar la competencia lo más fuerte posible", manifestó.