Nada más acabar el partido, el español David Ferrer brincó a la espalda de su compatriota Feliciano López al grito de "¡vamos, vamos!".

La inusual pareja española de dobles había alcanzado las semifinales del tenis olímpico y tendrá dos oportunidades de luchar por una medalla en Wimbledon.

"Es muy guapo, pero no para tanto", bromeó Ferrer sobre el efusivo abrazo con López tras derrotar por 6-4, 6-4 a los croatas Ivan Dodig y Marin Cilic.

Ferrer y López sólo han jugado cuatro partidos juntos en el circuito profesional. Y los perdieron todos. El último fue en el Master de Roma allá por abril.

"Era una apuesta arriesgada, pero está saliendo muy bien", explicó el capitán español de Copa Davis Alex Corretja. "Ahora tenemos la suerte de aspirar a una medalla".

López y Ferrer, ambos de 30 años, hablaron de la posibilidad de formar una pareja de dobles en los Juegos de Londres en enero, cuando apenas arrancaba el primer grande de la temporada en Australia.

"Había una olimpiada, y teníamos mucha ilusión", relató López sobre aquella cena. "Los dos tenemos 30 años y sabíamos que probablemente Londres son nuestra última oportunidad en unos juegos".

Pero en función del ránking, España optó por Rafael Nadal y Marcel Granollers. Una lesión en la rodilla derecha apartó a Nadal de los juegos y abrió la puerta a López y Ferrer, porque Granollers no tiene ránking suficiente como para jugar con uno de ellos.

"Sé que es fácil hablar ahora que han ganado, pero siempre tuve confianza en que pudieran hacerlo bien", comentó Corretja. "David (Ferrer) aporta su gran resto y Feliciano (López) tiene un servicio que funciona muy bien en hierba".

"Además se llevan muy bien, se complementan y lo más importante son las ganas y la ilusión que ponen", añadió.

El torneo no ha sido fácil, porque ambos han compaginado el dobles con el singles. Los dos fueron eliminados en tercera ronda. Mientras en que en dobles se impusieron a parejas complicadas y teóricamente más compenetradas, como la formada por los polacos Mariusz Fyrstenberg y Marcin Matkowski, cuartos preclasificados.

"Hemos jugado muy bien y hemos ido creciendo en confianza", dijo Ferrer. "Ahora tenemos dos oportunidades de medalla".

No sería el primer metal para un dobles masculino español. Aunque de ganar en Wimbledón, sí sería el primer oro de la historia del tenis español.

Sergio Casal y Emilio Sánchez-Vicario ganaron una plata en Seúl 1988. Mientras que Corretja y Albert Costa, que hoy ocupan la dirección técnica de la federación española, se llevaron un bronce en Sydney 2000.

"Fue una caso parecido al que están viviendo ellos (Ferre y López)", dijo Corretja. "Albert y yo no habíamos jugado mucho en dobles, pero nos llevabamos bien y obtuvimos un bronce".