Los beneficios de General Motors cayeron un 41% en el segundo trimestre de este año, hasta los 1.487 millones de dólares, debido a las pérdidas registradas en Europa, informó hoy el mayor fabricante automovilístico estadounidense.

El gigante de Detroit indicó que sus pérdidas en Europa, que incluyen a la filial Opel, alcanzaron los 361 millones de dólares, por encima de los 102 millones en pérdidas del mismo periodo del año anterior.

Además, las ventas en el Viejo Continente cayeron un 7 por ciento entre abril y junio, hasta los 454.000 vehículos.

El consejero delegado de GM, Dan Akerson, dijo hoy que los resultados en el resto del mundo y sus operaciones "son sólidos". Aunque reconoció que "claramente queda más trabajo por hacer, especialmente en regiones como Europa y Suramérica".

Los ingresos por ventas se redujeron en el segundo trimestre un 4,5 por ciento, hasta los 37.600 millones de dólares, con una caída en el beneficio operativo del 28 por ciento. GM recordó, de todos modos, que lleva 10 trimestres consecutivos de beneficios, un hito para la multinacional en más de una década.

GM estudia reestructurar sus operaciones en Europa, donde ha perdido un acumulado de 16.400 millones de dólares entre 1999 y el primer semestre de este año y donde las perspectivas no son favorables por la crisis de la eurozona.

GM espera que la segunda mitad de 2012 siga marcada por las dificultades en la operaciones europeas, mejoras en el mercado de automóviles en Estados Unidos y avances en los mercados asiáticos.

Los beneficios de la unidad internacional de la empresa, en los que se incluye China, cayeron un 3 % en el segundo trimestre, hasta los 557 millones de dólares, pero la empresa continúa luchando para relanzar las ventas en Asia.

La región es clave para los grandes fabricantes, sobre todo China, el primer mercado mundial de automoción. GM no ha logrado mantener el ritmo de otros competidores como el alemán Volkswagen y el surcoreano Hyundai.

En Latinoamérica, donde la empresa registró pérdidas de 19 millones de dólares antes de impuestos e intereses del segundo trimestre, GM no acaba de despuntar pese a que el mercado está en expansión y sus modelos compactos Chevrolet tienen relativamente buena acogida.

La ventas mundiales de General Motors en la primera mitad del año aumentaron un 2,9 por ciento respecto al primer semestre de 2011, hasta los 4,67 millones de vehículos, gracias a la mejor acogida de sus nuevos modelos Chevrolet, la marca más internacional de la empresa.

Las ventas globales de Toyota, que arrebató durante el primer semestre de este año el puesto de GM como primer fabricante mundial, repuntaron un 34 por ciento en el primer semestre.

El fabricante nipón vendió 300.000 unidades más que su rival estadounidense en la primera mitad del año.

Se espera que Toyota, que ha recuperado su músculo productivo tras el nefasto impacto del terremoto y tsunami de marzo de 2011 y de las inundaciones en Tailandia (donde tiene centros de ensamblaje), mantenga su ventaja a final de año y se consolide como el número uno mundial.

GM ocupaba el simbólico puesto a finales del año pasado.

Entre los desafíos que afronta el fabricante de Detroit, que volvió a cotizar en bolsa en noviembre de 2010, está el de impulsar el precio de sus acciones.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha presentado, durante su campaña a la reelección este año, el rescate y recuperación de GM como uno de los logros de su Administración.

Está por ver si GM consigue empujar al alza unas acciones que se han desplomado un 40 por ciento desde su debut y permite al Tesoro estadounidense deshacerse de su participación del 32 por ciento que aún posee en la compañía, algo que devolvería parte de la normalidad a la empresa.