El vicecanciller alemán y ministro de Economía, Philipp Rösler, aplaudió hoy la decisión del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, de no intervenir en los mercados de deuda en ayuda de España e Italia.

Pese a que no es común que el Gobierno alemán comente las decisiones del BCE, Rösler se mostró "totalmente de acuerdo" con Draghi en que la tranquilidad regresará a los mercados de deuda sólo de la mano de la consolidación presupuestaria nacional.

"Estoy totalmente de acuerdo con el presidente del BCE, Mario Draghi, en que para calmar los mercados de deuda es de absoluta prioridad e inevitable una decidida política de consolidación y reformas a nivel nacional", afirmó Rösler en Berlín.

El ministro de Economía agregó que la actuación del BCE no puede ser nunca una "solución duradera" a la crisis de la eurozona, frente a quienes abogaban por una intervención decidida de la autoridad monetaria en los mercados.

A juicio de Rösler, si el BCE toma medidas para atajar la escalada de la prima de riesgo de los países más castigados por los especuladores, sus Gobiernos pueden sentirse menos motivados para aplicar reformas.

"La política monetaria (del BCE) no puede reemplazar los esfuerzos nacionales en política financiera y económica, por lo que tampoco puede ofrecer una solución duradera ante la crisis", razonó el ministro liberal.

Por último, agregó que "es importante" que Draghi "haya confirmado la postura del Gobierno alemán", por la que la refinanciación de los fondos de rescate a través del BCE "no es posible".

En varios medios de comunicación locales se había especulado con que la solución que barajaba Draghi para contener de forma inmediata la crisis pasaba por que los fondos de rescate, con una licencia bancaria, pidieran préstamos al BCE para comprar bonos soberanos sin límite.

No obstante, Draghi pospuso varias semanas la presentación en detalle de las medidas para combatir a corto plazo la escalada de las primas de riesgo y prometió sin plazos claros que la autoridad monetaria volverá comprar deuda pública en ciertas condiciones.