El Gobierno de Bolivia anunció hoy que el próximo 21 de noviembre realizará un censo de población y vivienda, once años después del último efectuado en este país andino.

Los ministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y Planificación, Viviana Caro, presentaron en rueda de prensa un decreto que fija las bases del censo, declarado "prioridad nacional" y en el que trabajarán gratuitamente 230.000 encuestadores, sobre todo jóvenes y maestros.

El día 21 será "no laborable" y se suspenderán todas las actividades públicas y privadas, se cerrarán las fronteras y habrá circulación restringida, explicó Caro, y agregó que en las áreas rurales la consulta durará tres días.

Los resultados se conocerán seis meses después, aunque las autoridades tendrán datos parciales en febrero próximo.

Caro confirmó que el cuestionario del censo no incluirá la opción "mestizo" cuando se pregunte sobre la identidad, porque esa palabra, dijo, "incorpora una definición biológica y de raza".

Esa decisión ha originado una polémica porque varios sectores pedían la inclusión de "mestizo" junto con las identidades indígenas que sí serán incluidas.

La senadora opositora Jeanine Añez dijo que "hay una mala intención, una manipulación", al "eliminar" la opción "mestizo" para luego decir que "el mayor porcentaje de los bolivianos pertenecen a una etnia" nativa, lo que, a su juicio, "es falso".

En el censo de 2001 el 62 % de la población declaró que pertenece a una de las 35 etnias originarias de Bolivia.