El presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi dijo que la entidad está dispuesta a intervenir en el mercado de bonos para abaratar el interés que deben pagar los gobiernos y pidió a los líderes europeos que tengan preparado su fondo de rescate en caso de ser necesaria su utilización.

Draghi dijo el jueves que el banco podría adquirir obligaciones si el interés de los bonos soberanos impiden al BCE abaratar el precio del dinero en las 17 naciones de la eurozona.

Esa medida, potencialmente crucial, podría reducir los intereses que deben pagar los países al colocar bonos soberanos, que de seguir subiendo podrían situar a España e Italia al borde de la bancarrota.

El BCE "podría adoptar medidas en el mercado abierto en un tamaño adecuado para alcanzar su objetivo", dijo Draghi.

El presidente del BCE no anunció planes inmediatos con tal fin. "En las próximas semanas adoptaremos las medidas apropiadas para lograr esas medidas".

El fraseo cuidado sobre su volumen de compra pareció dirigida a disipar los temores que una intervención temprana no fuera suficiente para impresionar y calmar a los mercados. La gestión comenzó en mayo de 2010 y no ha sido utilizada desde marzo, cuando no logró bajar en forma patente el costo del dinero en los mercados de bonos.

Los mercados financieros no se animaron con los comentarios de Draghi de que el banco estaba dispuesto a probar un nuevo enfoque para controlar la crisis de la deuda soberana en Europa.

Antes de la declaración de Draghi, las bolsas y el euro iban en aumento, pero nada más hablar el funcionario comenzaron a perder terreno.

En Francfort, el índice DAX perdía un 1,4% a 6.657, en París el CAC-40 retrocedía un 1,3% a 3.278 y en Londres el FTSE 100 bajaba un 0,7% a 5.675. El euro bajaba un 0,2% a 1,2215 dólares.