Canadá dijo hoy que lamentaba la renuncia de Kofi Annan como enviado especial de la ONU para Siria pero añadió que no estaba sorprendida "dado el descarado desprecio" de Bachar al Asad al plan de paz del diplomático africano.

"Canadá no está excesivamente sorprendida de la decisión dado el descarado desprecio de Asad a los compromisos del paz de plan de Anan", dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, a través de un comunicado.

El ministro de Asuntos Exteriores canadiense añadió que, tras la renuncia de Annan, su plan de paz de seis puntos "está muerto".

Baird también aprovechó la ocasión para solicitar al "Consejo de Seguridad de la ONU que imponga sanciones económicas y un embargo de armas a Siria de acuerdo al Capítulo 7".

"Esto sólo será posible si aquellos que resguardan al régimen de las sanciones internacionales se unen al resto de la comunidad internacional para aumentar la presión sobre Siria para terminar la violencia", añadió Baird.