Faltaban 20 segundos para el final del combate y el argentino Cristian Schmidt tenía la puntuación a su favor cuando su rival bielorruso Yauhen Biadulin lo sacó de la contienda con un "ippon".

El nocaut técnico del judo terminó con la pelea en los Juegos Olímpicos y truncó las aspiraciones de Schmidt de aspirar a una medalla en Londres, en la categoría de menos de 100 kilogramos. El atleta argentino reconoció que su error fue pensar que ya había ganado.

"Lamentablemente sabía que era su ataque fuerte, había hecho un planteo táctico para anularlo, lo había anulado por casi cinco minutos, había sacado una diferencia, pensé que el combate era mío, ese fue mi error", declaró Schmidt, conocido como "El Camello".

La expresión de tristeza en su rostro habló aún más que sus palabras.

"Tengo un sabor amargo", expresó, tras lanzar un improperio, el judoca argentino de 29 años, medalla de bronce en los Panamericanos de 2011 en Guadalajara.

Su expectativa era avanzar a la siguiente ronda donde podría enfrentar al ruso Tagir Khaibulaev, monarca del mundo y campeón master de judo, con lo cual podría ganar experiencia o incluso avanzar a a cuartos de final.

"No te voy a decir que la tenía fácil, pero todo puede pasar. Acá hay campeones del mundo que están quedando eliminados en primera fase, mi expectativa era que cualquier cosa podía pasar", dijo.

El atleta comentó que, tras su salida prematura de los Juegos, quiere rehabilitarse mental y físicamente, dejar atrás lesiones que carga, como una rotación en la cadera y un problema en el hombro, y después pensar en nuevos torneos, incluidas las Olimpiadas de 2016.

"Quiero ver qué pasa después de este tiempo de rehabilitación. Junto con ese descanso y esa rehabilitación vendrán más ganas, creo que con eso va a salir" una nueva clasificación olímpica, expresó.