La provincia de Buenos Aires, el principal distrito de Argentina, prohibió el jueves por ley el amarre, permanencia, abastecimiento u operaciones de logística en todos sus puertos de buques con bandera de Gran Bretaña en represalia por la negativa de ese país de negociar la soberanía de las Islas Malvinas.

El Senado de la provincia de Buenos Aires aprobó la misma norma que ya rige en el resto de los distritos con salida al Mar Argentino y se aplica para aquellas embarcaciones afectadas a tareas de exploración, perforación y explotación de recursos naturales en el ámbito de la cuenca y espacio marítimo perteneciente a las Malvinas, Islas Georgias del Sur e Islas Sándwich del Sur y sobre toda la plataforma continental Argentina.

Argentina reclama la soberanía de Malvinas desde la ocupación inglesa de 1833 y no reconoce al gobierno autónomo del archipiélago, al que sus habitantes llaman Falklands.

La norma también se aplica a todas las naves de conveniencia que realicen actividades de logística o de índole militar con embarcaciones británicas, según el texto aprobado por los senadores.

La ley "Gaucho Rivero", así llamada en honor de un habitante argentino de las islas que en 1833 se rebeló contra la ocupación inglesa, también fue sancionada en las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut y Río Negro, todas con salida al mar.

En el caso de Tierra del Fuego, su gobernadora Fabiana Ríos incluyó en la prohibición el amarre de cruceros turísticos, lo que desató una fuerte polémica puesto que el puerto de Ushuaia, la capital provincial, es paso obligado de las embarcaciones de lujo que visitan las Malvinas.

Argentina y Gran Bretaña libraron una guerra por las islas en 1982, en la que se impusieron los británicos. Desde entonces los vencedores se han negado a retomar las negociaciones diplomáticas por la soberanía del archipiélago.