La violencia machista, que afecta a 7 de cada 10 mujeres en el mundo, "es la representación más brutal de la violación de los derechos", denunció en una entrevista con Efe la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet.

A Bachelet, expresidenta de Chile (2006-2010) y víctima de torturas durante la dictadura de Augusto Pinochet, también le preocupa "el costo social que implica para los niños y niñas crecer en entornos violentos".

A pesar de los avances logrados en los últimos años en materia de igualdad de género todavía queda mucho trabajo por hacer, reconoce Bachelet, quien en enero de 2011 inició la puesta en marcha del organismo de las Naciones Unidas encargado promover la igualdad y el empoderamiento de las mujeres.

El hecho de que 603 millones de mujeres vivan en países que no penalizan la violencia doméstica y 2.600 millones en lugares donde la violación marital está permitida evidencia una realidad atroz.

"Pero la violencia adquiere mil caras, incluso algunas muy sutiles en países desarrollados", declaró a Efe Michelle Bachelet en una entrevista por escrito acerca de su actual trabajo en Naciones Unidas.

"Mejorar la vida de millones de mujeres en todo el mundo" fue el encargo que Bachelet recibió del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al iniciar la puesta en marcha de ONU Mujeres en enero de 2011. Año y medio después su balance es "positivo, pero exigente".

Bachelet considera que los principales acontecimientos que han marcado este periodo han sido "el movimiento democrático en los Estados árabes y la continua crisis financiera y económica".

"Y en ambos hechos las mujeres han estado directamente involucradas y particularmente afectadas", recalcó.

"En el caso del movimiento democrático en los países árabes, ONU Mujeres ha prestado un importante apoyo facilitando la organización de las mujeres y apoyándolas en la articulación de sus demandas", explicó Bachelet, quien ha viajado en seis ocasiones a la región.

Por otro lado, "la crisis económica y financiera ha afectado en particular a las mujeres, que son quienes en mayor proporción tienen empleos vulnerables en el sector informal".

Bachelet reconoció que le ha resultado difícil poner en marcha un organismo nuevo en unos momentos en que Naciones Unidas está sometida a severos recortes.

Y no sólo por las limitaciones en el presupuesto, sino también porque "el mundo esta pasando por una crisis económica que afecta seriamente a las personas, en primer lugar, y particularmente a los dineros para la cooperación".

En 2006 y liderando una coalición de centro izquierda, Bachelet se convirtió en la primera mujer elegida presidenta en Suramérica. Desde entonces ha habido algunos avances significativos en el aumento de la presencia femenina en los estamentos de poder y en la política.

Pero aún queda "un largo camino por recorrer para que las mujeres estén representadas en igualdad de condiciones que los hombres", puntualizó la exmandataria chilena.

A nivel global, según el estudio "Las mujeres en la política: 2012", lanzado por la Unión Interparlamentaria y ONU Mujeres en febrero pasado, el número de mujeres elegidas jefes de Estado y de Gobierno, se ha incrementado de 8 en 2005 a 17 líderes en 2012.

En América Latina y el Caribe hay cinco jefas de Estado o de Gobierno, lo cual constituye la cifra más alta de mujeres en este cargo con relación a cualquier otra región del mundo.

"Pero si bien tenemos esta importante representación en el Ejecutivo, en el ámbito parlamentario aún falta para tener una representación de al menos del 30 %. Sólo Nicaragua, Cuba, Costa Rica y Argentina han logrado esta representación", agregó.

"Como yo soy optimista tiendo a ver una tendencia positiva, pero aún estamos hablando de cifras menores de representación de mujeres, lo que sin duda debilita la democracia", agregó Bachelet, a quien las encuestas en Chile otorgan una abrumadora mayoría si se presentara de nuevo a una elección presidencial.

"No sólo es justo que haya más mujeres en política y en las empresas, es también un decisión inteligente", afirmó la responsable de ONU Mujeres, quien defiende la existencia de cuotas de discriminación positiva para impulsar la participación femenina en el mundo político y el acceso al mercado laboral.

Si las tasas de empleo femenino subieran al mismo nivel que la de los hombres, el producto interno bruto (PIB) podría elevarse a un 9 % en Estados Unidos y a un 13 % en la Eurozona, apuntó Bachelet citando un estudio de la consultora Goldman Sachs.

La expresidenta chilena, que fue ministra de Defensa en su país, aboga por una mayor presencia de mujeres soldados para el reforzamiento de la paz y la seguridad de los países y pide más participación femenina en los países que afrontan conflictos políticos y sociales.

Y consciente de que la creación de ONU Mujeres generó muchas expectativas, insiste en que hay seguir trabajando con los gobiernos, la sociedad civil, las organizaciones de mujeres, los organismos de derechos humanos.

"Nadie puede declararse satisfecho porque aún hay mucho por hacer", concluyó.