Una pareja de esculturas romanas de bronce, datadas entre el siglo I a.C y el I d.C, y que representan a una niña que persigue una perdiz, serán subastadas en Nueva York, donde pueden alcanzar un valor de hasta 5 millones de dólares.

"No destacan sólo por haber sobrevivido a lo largo de los siglos en condiciones excepcionales, sino por la alta calidad de su factura", explicó hoy el director internacional del departamento de antigüedades de la casa de subastas Christie's, Max Bernheimer.

Ambas esculturas saldrán a la venta el próximo 5 de diciembre como parte de la subasta de antigüedades que esta casa neoyorquina realizará ese mes.

Este par de esculturas son, según los responsables de Christie's, un ejemplo de la opulencia de Roma en su esfera privada e ilustran el culmen al que llegó la técnica de la fundición del bronce en los albores del periodo Imperial.

Las piezas se adscriben a un género escultórico en bronce o mármol que se hizo muy popular para decorar las villas romanas, y que entronca con una tradición que se remonta al siglo V a.C, extendida en Grecia, consistente en representar a niños pequeños enfrascados en diversas actividades, como jugar con un pájaro o una mascota.

En este caso, las esculturas representan a dos niñas, en posiciones muy similares, que se estiran para coger una perdiz que se halla fuera de su alcance, inclinadas hacia delante, con los brazos abiertos y los dedos separados.

Las estatuas están exquisitamente detalladas, con unas incrustaciones de piedra blanca en los ojos, las pestañas confeccionadas con estilizadas láminas de bronce y el cabello delicadamente rizado.

Asimismo, el plumaje de las perdices, que tienen la cabeza vuelta hacia sus perseguidoras, está recreado con un alto grado de naturalismo.