El principal sindicato uruguayo, el PIT-CNT, pospuso la celebración de una huelga general parcial para pedirle al gobierno "más trabajo, más salario y más inversión en desarrollo" prevista para mañana jueves debido a la amenaza de lluvia que pesa sobre el país, confirmaron hoy los trabajadores.

La protesta, que incluía suspender el trabajo en todo el país entre las 9 y las 13 horas y una gran marcha por el centro de la capital, quedó pospuesta para el día 9, según explicó a Efe uno de los responsables del sindicato, Marcelo Abdala.

Según un comunicado emitido por el sindicato, la decisión de suspender la movilización por problemas climáticos se debe a que el objetivo de la protesta era "concretar una gran movilización de masas con una importante presencia de trabajadores y trabajadoras en la calle" y que si llueve "varios sindicatos se verían en serias dificultades de movilizar a sus afiliados".

Así, el PIT-CNT decidió realizar la marcha otro día para poder llevar a muchos militantes a la calle, ya que "un pueblo organizado tiene que pedir y pujar".

Abdala recordó que el paro, el primero de estas características en casi un año, es para recordar al Gobierno la necesidad de "profundizar en los cambios sociales y políticos" que desde 2005 llevan aplicando las administraciones del izquierdista Frente Amplio.

Además, el sindicalista apuntó que la protesta se da en el contexto de la presentación de la rendición de cuentas del Ejecutivo (presupuestos anuales) y señaló que en este sentido el PIT-CNT consideró importante movilizarse para pedir "la construcción de un Estado locomotora de la producción".

"Junto a esto, hay varios grupos sindicales que están en plena discusión en los consejos de salarios (negociación colectiva), por lo que está bueno mostrar la fuerza en la puja por mejorar la distribución de la riqueza", dijo.

Para el PIT CNT esta movilización, sin embargo, no es contra el Gobierno, al que consideran que está haciendo las cosas mejor que sus predecesores "de la ultraderecha", sino que se realiza para contrarrestar al "capital financiero y el bloque de poder de siempre, que presiona para mediatizar y obstaculizar los cambios sociales".

El PIT-CNT mantiene una relación muy estrecha con el oficialista Frente Amplio y muchos de sus dirigentes son a la vez miembros del partido de Gobierno en Uruguay desde el 2005.

Esa situación no ha impedido que el sindicato realizara varios paros generales y numerosas huelgas parciales desde que el Frente está en el poder en defensa de los intereses de los trabajadores e incluso en contra de alguna medida implementada por el Gobierno.