La provincia de Québec celebrará elecciones el próximo 4 de septiembre con el soberanista Partido Quebequés (PQ) por delante en las encuestas y ante una posible convocatoria de una nueva consulta independentista, informó hoy el Gobierno.

El primer ministro de Québec, el líder del Partido Liberal, Jean Charest, disolvió hoy la Asamblea Nacional y convocó elecciones el próximo 4 de septiembre con la esperanza de lograr su cuarta victoria consecutiva en las elecciones provinciales.

Sin embargo, una encuesta dada a conocer hoy indica que el Partido Quebequés de Pauline Marois tiene el apoyo de un 33 por ciento de la población de la provincia francófona mientras que el Partido Liberal de Charest suma un 31 por ciento.

En tercer lugar se sitúa un nuevo partido, Coalition Avenir Québec (CAQ), con el 21 por ciento de apoyo popular.

El sondeo, realizado por la empresa Market Leger, tiene un margen de error del 2,4 por ciento, lo que coloca a los dos principales partidos casi en un empate técnico.

A diferencia de las últimas elecciones provinciales, celebradas en 2008, cuando el PQ dejó de lado la cuestión soberanista, esta vez Marois es ambigua a la hora de señalar si convocará un nuevo referéndum independentista en caso de ganar la votación.

Durante el primer acto electoral del PQ en la ciudad de Québec, Marois dijo hoy que mantienen su "agenda abierta" cuando se le preguntó si planeaba una nueva consulta.

Marois añadió: "preferimos que Québec sea un país normal. Nosotros elegimos libertad".

Los quebequeses han sido convocados dos veces para expresar su deseo de renegociar su relación con el resto de Canadá, la primera vez en 1980.

La última vez fue en octubre de 1995 cuando un 50,58 por ciento de los votantes dijo no a la pregunta: "¿Acepta que Québec debería ser soberano después de haber hecho una oferta formal a Canadá para una nueva asociación económica y política dentro del ámbito de la ley respetando el futuro de Québec y del acuerdo firmado el 12 de junio de 1995?".

La ajustada victoria de los federalistas en 1995 sólo se produjo después de una intensa campaña por parte de Ottawa en horas antes de la apertura de los colegios electorales y después de que durante semanas las encuestas señalaran que los partidarios de la independencia ganarían el referendo.

Tras la consulta, el PQ modificó su política y dijo que no convocaría un nuevo referendo hasta que se dieran "condiciones ganadoras".

En este sentido, Marois dijo hoy que el PQ tendrá que trabajar para convencer a la población de Québec que sus intereses serán defendidos de una mejor forma localmente y no desde Ottawa.

Charest se enfrenta a un profundo desgaste provocado por acusaciones de corrupción en el seno de su Gobierno, y que están siendo investigadas oficialmente, y las manifestaciones estudiantiles contra el aumento de las tasas universitarias y que se han transformado en un amplio movimiento de protesta ciudadana.