La ONU afirmó hoy que sus observadores en Siria han podido confirmar que los opositores cuentan con armamento pesado y reiteró su "honda preocupación" por el incremento de la violencia entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes en la ciudad de Alepo y otras partes del país.

"Los observadores han podido confirmar ahora las informaciones que aseguran que la oposición está en posesión de armamento pesado, incluidos tanques", aseguró hoy ante la prensa el portavoz de la ONU, Eduardo del Buey, quien reiteró la preocupación del organismo internacional por el aumento de la violencia.

El portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que los observadores de la Misión de Supervisión en Siria (UNSMIS) han informado de un intercambio de "disparos, bombardeos y explosiones" en Alepo y otras zonas del país, así como el uso de "helicópteros, tanques, ametralladoras y artillería".

Asimismo, indicó que hay informes que hablan de víctimas y de desplazamientos masivos en Alepo, la segunda ciudad en importancia del país, y detalló que la población civil está buscando refugio temporal en colegios y edificios públicos en los barrios más seguros.

El portavoz de la ONU, que añadió que empiezan a escasear los alimentos, el combustible y el gas, hizo un nuevo llamamiento a todas las partes para que mantengan su compromiso bajo las leyes internacionales humanitarias y su obligación de proteger a la población civil.

Este martes se conoció que la Asamblea General de la ONU planea votar mañana una resolución sobre Siria presentada por los países árabes que condena las graves violaciones de los derechos humanos y el uso de armamento pesado por parte del régimen de Bachar al Asad, al tiempo que pide el inicio de la transición en el país.

El texto que se planea someter a votación mañana será una nueva condena a Siria por parte de la Asamblea General, que ya ha votado resoluciones sobre ese país en otras ocasiones, y coincide con la parálisis del Consejo de Seguridad ante el doble veto ejercido en tres ocasiones por Rusia y China.

La revuelta en Siria, que comenzó en marzo de 2011 siguiendo la estela de las acontecidas en otros países árabes sometidos a regímenes autoritarios, se ha cobrado ya 11.000 muertos, según la ONU, mientras que la oposición eleva la cifra a 16.000.