Ocupar la 33ra. posición puede amargarle el día a cualquiera, pero el venezolano Tomás Gil afirmó que nada le quita el gusto de haber disputado la mejor prueba contrarreloj de su vida en un escenario inigualable como los Juegos Olímpicos de Londres.

Para el venezolano, de 35 años, un especialista en la persecución individual y la madison, su participación en la contrarreloj de los Juegos de Londres es un premio a su disciplina y constancia.

"Pensé que la oportunidad de estar en unos Juegos Olímpicos nunca llegaría", comentó. "Los buenos resultados, el trabajo constante y la disciplina, me trajeron aquí y esa es una alegría muy grande que nada me la quita".

"Fue una carrera muy dura porque uno va al tope todo el tiempo, uno trata de administrarse un poquito para el final, pero aquí hay competidores de gran nivel y eso es casi imposible. Esto es otro mundo", comentó.

Gil terminó el puesto 33 con un tiempo de 57:05.12 minutos, 6:54.66 minutos más que el líder británico de la prueba Bradley Wiggins.

Wiggins, que venía de ganar el Tour de Francia, marcó 50:39.54 minutos, la plata se la colgó el alemán Tony Martín y el bronce se lo llevó el también local Christopher Froome.

La contrarreloj "es una de las pruebas que más me gusta, disfruté cada minuto, cada paisaje, el viento, el cariño de la gente. ¡Estoy feliz!", exclamó.

"Si haces lo que te gusta, todo es bueno, no crees", agregó el pedalista, quien dedicó la carrera a su familia, en particular a sus padres, dos periodistas de profesión.

Ellos "vieron esto como una carrera que se ejerce con dignidad y nunca me hicieron sentir que perdía el tiempo. Siempre me apoyaron", acotó,

La prueba de 44 kilómetros contrarreloj comenzó y terminó en el Palacio de la Corte de Hampton, al sur de Londres.