Su imagen al final del partido lo dijo todo: Un Luis Suárez arrodillado sobre el césped y con las manos en la cabeza.

Es atípico ver una postal así de este goleador de la selección uruguaya ya que ha sido uno de los protagonistas de las brillantes páginas escritas en los últimos dos años por la "Celeste". Pero esta vez, Suárez se fue sin meter un sólo gol y ayudar a evitar la eliminación temprana de su país en el fútbol de los Juegos Olímpicos.

Uruguay cayó 1-0 ante Gran Breteña y se despidió en las primeras de cambio contra todos los pronósticos en Londres. La anfitriona avanzó a los cuartos de final, al igual que Senegal, que gustó y sorprendió al llevarse el segundo pasaje de la zona.

Suárez dijo a los periodistas después de la derrota que él y el resto de sus compañeros se van tranquilos porque se entregaron en los dos últimos compromisos ante los senegaleses y británicos.

"Nos vamos con la cabeza en alto porque hicimos un esfuerzo muy grande", declaró el delantero del Liverpool. "Las situaciones (de gol) las tuvimos al final, pero cuando la pelota no quiere entrar... lo mismo que pasó el otro día" en el choque ante los africanos.

Suárez y Edinson Cavani, goleador en el Napoli, fueron dos de los tres refuerzos mayores de 23 años en los que apostó el técnico Oscar Tabárez para el tan esperado retorno de Uruguay al fútbol de los Juegos Olímpicos tras 84 años de ausencia.

Pero los dos artilleros se fueron sin remecer las redes. Suárez, no obstante, fue más incisivo el miércoles y dos pelotas suyas de gol fueron neutralizadas por el arquero británico en el complemento.

El capitán de la "Celeste" no sólo tuvo que lidiar en el partido con la frustración de no poder marcar, sino que también debió enfrentar nuevamente los abucheos incesantes del público.

Suárez aseguró que eso no le importa ni le quita la calma durante el partido, pero se expresó molesto por los silbidos que se hicieron durante la entonación del himno uruguayo.

"Lo que se vio hoy y en el primer partido (contra Emiratos Arabes Unidos) fue una falta de respeto porque cuando se está cantando el himno no se le debe silbar", estimó.

Suárez fue pieza importante en el cuarto lugar que consiguió Uruguay en el pasado Mundial de Sudáfrica de 2010, en el que hizo tres goles. Fue el autor de los dos tantos en la victoria sobre Corea del Sur 2-1 en el partido por los octavos de final, y en los cuartos una jugada polémica suya ayudó al triunfo de su selección sobre Ghana.

Suárez evitó con la mano en la misma línea de gol un remate africano en el último minuto de la prórroga. El ariete fue expulsado, pero Uruguay terminó ganando en los lanzamientos de penal para avanzar a semifinales.

Un año después, Uruguay ganó la Copa América en Argentina y Suárez terminó como el mejor jugador del torneo.

Con esos antecedentes, la "Celeste" llegó a Londres como una de las favoritas a alcanzar el podio, y la dupla de Suárez-Cavani como una de las llamadas a romper redes en Londres.

"Obviamente cuando los convocamos fue pensando en su gran potencialidad goleadora, muy demostrada y que la van a seguir teniendo", dijo Tabárez tras la eliminación. "Malogramos muchas ocasiones no por responsabilidad exclusiva de estos futbolistas. Otros tuvieron la chance" y tampoco definieron.

"Son circunstancias del juego", agregó.