El japonés Kohei Uchimura consiguió una medalla olímpica de oro para ostentar junto a sus tres títulos mundiales, y el cubano-estadounidense Danell Leyva continuó con una aventura increíble, al alcanzar el bronce.

Uchimura triunfó el miércoles en el concurso completo individual de la gimnasia en Londres 2012, con lo que reforzaría los argumentos de quienes lo consideran el mejor de la historia.

Por su parte, Leyva completó una transformación increíble, que lo llevó de ser refugiado cubano a medallista olímpico. Obtuvo el bronce gracias a una serie de rutinas espectaculares tanto en las barras paralelas como en la fija.

Fue otra actuación soberbia del astro nipón, que marcha invicto desde que quedó segundo en Beijing 2008.

Su título nunca estuvo en duda. Su puntuación de 92,690 superó por unidad y media la obtenida por el alemán Marcel Nguyen, depositario de la medalla de plata.