Salió a la piscina, se inclinó y tocó el piso con su mano derecha, la misma que usó luego para hacerse la señal de la cruz. Cuando emergió del agua, César Cielo, que hace cuatro años le dio a Brasil su primera medalla de oro en la natación olímpica, figuró en un inesperado sexto lugar en los Juegos de Londres.

¿Fue una sorpresa? Para muchos sí, pero para Cielo no.

Cielo sólo superó a dos nadadores, y otros cinco fueron más veloces que él, en la final de los 100 metros estilo libre cuyo oro lo ganó el estadounidense Nathan Adrian. El australiano James Magnussen se quedó con la plata y el canadiense Brent Hayden con el bronce.

"El resultado de la carrera para mí no fue una sorpresa", dijo Cielo, dueño del récord mundial precisamente en los 100 metros libre y medalla de oro Beijing 2008 en los 50 metros, una prueba en la que el jueves el brasileño estará en las eliminatorias.

"Hubiese preferido salir último con tal de ganar los 50", dijo Cielo. "No estoy triste, estoy satisfecho porque espero los 50 con más ganas. Lo que me dan ganas son los 50", agregó el campeón olímpico de esa especialidad.

Apenas se lanzó al agua por el carril 6, fue notorio que "Cesao" no lo hizo con el impulso que le es habitual. De todos modos, Cielo no tuvo una buena temporada en los 100 ya que no pudo subir el podio en ninguna de las pruebas.

Cielo dijo que la táctica que usó fue regular la carrera en el Centro Acuático de la capital londinense.

"Traté de largar los primeros 50 metros tranquilo para tener más energía a la vuelta; pero no se pudo", destacó Cielo.

"Venía bien preparado, ahora me tengo que concentrar en los 50 metros", dijo Cielo, que fue alentado por decenas de brasileños con banderas verde y amarilla. Una mujer lucía un abrigo para el frío en su cuello, pese a que en el Centro Acuático el clima era agradable.

Adrian cronometró 47.52 segundos y superó por una centésima de segundo al "Misil" Magnussen. Brent terminó a 0.68 centésimas de segundo del primero.

El cubano Hansar García, quien se entreveró sorpresivamente en la final, figuró séptimo detrás de Cielo y último quedó el ruso Nikita Lobintsev.