La Cámara de Representantes de Estados Unidos, bajo control republicano, aprobó hoy una polémica medida que prorroga por un año los recortes tributarios que vencen a finales de año, incluyendo a las rentas más altas.

Con 256 votos a favor y 171 en contra, los legisladores aprobaron la extensión de los recortes de impuestos para todos los estadounidenses, incluso para los que ganan más de 250.000 dólares anuales.

Según observadores, la votación de hoy, en pleno año electoral, es un acto simbólico que augura una agria disputa entre demócratas y republicanos para definir de una vez el rumbo final de la medida tributaria, una vez que se armonice con la que aprobó el Senado la semana pasada.

Ese proceso de armonización, que conlleva riesgos políticos para ambos partidos, sin embargo, se llevaría a cabo después de los comicios generales pero antes de finales de diciembre.

Los recortes de impuestos en cuestión fueron adoptados durante la presidencia de George W. Bush, en 2001, y el debate sobre su prórroga, en particular para la elite del país, ha dominado la contienda electoral, cuando quedan poco menos de tres meses para los comicios generales del próximo 6 de noviembre.

Al final, en la votación de la Cámara 19 demócratas respaldaron la medida, y sólo un republicano, el legislador de Illinois, Timothy Johnson, se sumó a los que votaron en contra.

La versión que aprobó la semana pasada el Senado, bajo control demócrata, excluye los recortes tributarios para los más ricos, tal como lo respalda la Casa Blanca.

Previo al voto de la medida, la Cámara Baja rechazó, en una votación de 170-257, una iniciativa demócrata que hubiese eliminado los recortes impositivos para hogares con ingresos superiores a los 250.000 dólares o para individuos con ingresos superiores a los 200.000 dólares, una idea que apoya la Casa Blanca.

El siguiente paso será programar una serie de negociaciones para un texto definitivo de las dos versiones aprobadas por ambas cámaras del Congreso de EE.UU., que previsiblemente ocurrirá hasta después de los comicios presidenciales de noviembre próximo.

El Congreso iniciará su receso legislativo de agosto el viernes y sumará a sus tareas pendientes las negociaciones en torno a cómo prevenir una subida de impuestos a la nómina y recortes masivos al Pentágono y demás agencias federales.