Los dirigentes del Boca Juniors continúan este miércoles haciendo gestiones para que su equipo de fútbol regrese a Argentina desde Venezuela, donde espera desde la noche del lunes pasado para viajar debido a que el vuelo contratado sufre continuos aplazamientos.

Los jugadores subieron a un avión el lunes, pero éste no levantó vuelo debido a un fallo técnico en el aeropuerto de Puerto La Cruz, y debieron regresar al hotel en el que se alojaban.

Horas antes el equipo había vencido al también argentino All Boys en una tanda de penaltis (4-1), tras igualar a uno, con lo cual ganó un torneo cuadrangular después de superar en la primera jornada al local Deportivo Anzoátegui también en los penaltis (4-2).

"Estamos haciendo todas las gestiones posibles. Esta es una situación insólita que ha alterado todos los planes de un equipo que debe jugar el sábado próximo, ante el Quilmes, en el comienzo de la temporada oficial argentina", dijo hoy una fuente de la directiva.

Ante esta situación, el defensa Rolando Schiavi, capitán del equipo, descargó el martes su fastidio en un mensaje enviado por la red social Twitter, en el que afirmó que la segunda parte de la gira, que comenzó con dos encuentros amistosos en Colombia, "nunca debió realizarse".

"No nos merecemos esto. Este viaje a Venezuela no se tendría que haber realizado. El viernes nos cambiaron cuatro veces de horario (para salir de Colombia) y nos fuimos sin dormir", indicó el futbolista.

"Vinimos a un hotel de cuarta (categoría), lleno de humedad, sábanas sucias, comida para ratas, comida muy mala y ahora nos dicen que no está pagado el chárter", añadió.

Horas después de enviado el mensaje, Schiavi pidió disculpas por haber utilizado "palabras exageradas e irresponsables" para manifestarse.

"Lo lamento. Me expresé así en un momento de calentura y cansancio. Ni bien escribí eso me arrepentí. Fue un descargo del momento, no era la forma, involucré a gente que nada tiene que ver, tenemos un compromiso el sábado y eso potenció mi fastidio", añadió.

Los dirigentes boquenses han logrado aplazar cuatro horas el partido del sábado ante el Quilmes, correspondiente a la primera jornada del torneo denominado Inicial (denominado Apertura anteriormente).