La Reserva Federal de Estados Unidos dijo el miércoles que la economía está perdiendo fuerza y repitió su promesa de adoptar nuevas medidas para estimular el crecimiento si el mercado laboral no muestra una mejoría sostenida.

El banco central estadounidense se abstuvo de anunciar alguna medida nueva tras concluir su reunión de política monetaria de dos días, pero reconoció en un comunicado tras el encuentro que la actividad económica se había desacelerado en el primer semestre del año, que el desempleo sigue elevado y que el gasto del consumidor se ha debilitado.

El comunicado fue casi igual al que emitió la Fed luego de su reunión del 19 y 20 junio, salvo por el comentario sobre un menor crecimiento. El banco central reiteró que las tensiones en el mercado mundial representan un riesgo significativo para la economía estadounidense, que el mercado inmobiliario está mejorando aunque sigue deprimido y que la inflación sigue bajo control.

La Fed también reiteró su plan de mantener las tasas de interés a corto plazo en sus niveles mínimos por lo menos hasta finales de 2014.

La mayoría de los economistas dijeron que la Reserva Federal podría lanzar otro programa de compra de bonos durante su reunión de septiembre en caso de que la economía no muestre mejoría. El objetivo del programa sería que se redujeran las tasas de interés de largo plazo y alentar la oferta de crédito y el gasto.

El comunicado fue aprobado en una votación de 11-1. Jeffrey Lacker, presidente del Banco de la Reserva Federal en Richmond, no estuvo de acuerdo por quinta ocasión este año.

El crecimiento de la economía estadounidense se ralentizó y tuvo una tasa anual de apenas 1,5% de abril a junio, por debajo del ritmo de 2% que presentó durante el primer trimestre del año.

Funcionarios de la Fed han dicho en discursos que les preocupa el bajo crecimiento de la oferta laboral y del gasto del consumidor. Ben Bernanke, presidente de la institución, dijo el mes pasado ante el Congreso que la Fed está preparada para implementar más medidas si el índice de desempleo se mantiene elevado.

Asimismo, las preocupaciones sobre la crisis de deuda europea se intensificaron, al igual que el temor por la posibilidad de que la economía estadounidense caiga de un "risco fiscal", cuando se incrementen los impuestos y haya recortes más profundos al gasto, a menos de que el Congreso llegue a un acuerdo en el presupuesto.