El Aeropuerto Internacional de San Antonio reanudó el miércoles sus actividades tras haber sido evacuado debido a una amenaza de bomba.

El portavoz del aeropuerto, Rich Johnson, dijo que no se encontraron objetos sospechosos durante la intensa búsqueda, en la que se utilizaron perros olfateadores. Se recibió el "visto bueno" alrededor de las cinco de la tarde, agregó.

El aeropuerto fue cerrado y sus terminales evacuadas después de que una persona anónima avisara por teléfono, alrededor de las 2:30, sobre la supuesta presencia de tres paquetes explosivos en el estacionamiento.

Unos 2.000 viajeros en la terminal fueron conducidos hacia la pista, donde permanecieron hora y media. No se autorizó el aterrizaje de aviones y fueron cerrados a la circulación las vialidades que enlazan con el aeropuerto.

Los viajeros dijeron que la evacuación estuvo bien organizada, la mayoría de ellos conservó la calma y se proporcionó agua a quienes aguardaron al aire libre bajo el sol ardiente.