El sector industrial estadounidense se contrajo en julio por segundo mes consecutivo, prueba de que la economía no acaba de repuntar.

La organización Institute for Supply Management (Instituto de Gerentes de Compras, integrado por gerentes del ramo) dijo el miércoles que su índice de la actividad fabril subió a 49,8 puntos, frente a los 49,7 en junio.

Toda lectura inferior a 50 puntos indica contracción. Junio fue la primera vez que el índice se contrajo en tres años.

El sector fabril ha sido puntero en la creación de empleo desde que concluyó la recesión en junio de 2009, aunque en los últimos meses ha dado muestras de debilidad.

El informe del instituto ilustra una mayor contracción en el sector, en lugar de otra recesión. Según el grupo, el índice debe bajar a menos de 43 puntos para entrar en recesión, pero la incertidumbre del panorama económico ha hecho que las empresas se muestren renuentes a invertir y los consumidores a gastar, lo que minó la demanda de productos fabriles.

"La blandura en la industria manufacturera ... no augura nada bueno para el crecimiento en la segunda mitad del año", dijo Jeremy Lawson, un economista de BNP Paribas en una nota a clientes.

Según el informe, las fábricas siguieron contratando en julio pero a un ritmo menor. Los nuevos pedidos en cartera bajaron, pero con menor fuerza que en junio.

La bolsa de valores neoyorquina cedió parte de sus avances iniciales tras la difusión del informe pero siguió en territorio positivo. Muchos inversionistas parecieron centrados en las medidas que pueda tomar la Reserva Federal al concluir el miércoles su reunión de dos días. Otros aguardan a que actúe el Banco Central Europeo el jueves.

Otros informes recientes sobre el sector fabril estadounidense fueron mixtos. La Reserva Federal dijo a principios de mes que la producción del sector aumentó en junio debido a los automóviles, maquinaria y equipos empresariales, tras una contracción en mayo.

En total, la producción fabril creció solamente un 1,4% en el segundo trimestre, tras hacerlo un 9,8% en el primero.

Los estadounidenses ganaron más en junio que en mayo, según un informe del Departamento de Comercio difundido el martes, pero los consumidores no aumentaron sus gastos y se limitaron a ahorrar la diferencia, aumentando el ahorro en un 4,4% — su mayor nivel en un año.

La casi nula confianza del consumidor fue el principal motivo de que la economía sólo creciera un 1,5% en el segundo trimestre, frente a un 25 en el primero.

Los pedidos de bienes duraderos, excluyendo la industria de la aviación, bajaron un 1,15% en junio, su tercer retroceso en cuatro meses.