La tasa de ahorro de los hogares se mantuvo estable en la zona del euro durante el primer trimestre de 2012, al situarse en el 13,3 % de su renta disponible, según los datos difundidos hoy por Eurostat, la oficina comunitaria de estadística

En el conjunto de la Unión Europea (UE), la tasa bajó ligeramente y se situó en el 11,6 %, frente al 11,5 % del último trimestre de 2011.

En los países de la moneda única, la renta disponible aumentó un 0,2 % en términos reales, tras el descenso del 0,5 % registrado el trimestre precedente, mientras que los gastos reales de consumo también aumentaron un 0,2 %.

Los ingresos nominales de los hogares crecieron un 0,7 %, lo que se debió a las contribuciones positivas de los ingresos netos de la propiedad y otras transferencias (0,5 puntos) y de los salarios (0,2 puntos), mientras que los impuestos y cotizaciones sociales restaron 0,1 puntos.

En cuanto a la tasa de inversión de los hogares, este indicador permaneció en un nivel débil en ambas zonas, según destaca Eurostat.

En el conjunto de los Veintisiete, la tasa bruta de inversión fue del 8,3 %, frente al 8,4 % del trimestre precedente, mientras que en la zona del euro se situó en el 9,0 %, una décima menos que en el período anterior.

Esta leve disminución en los socios del euro se debió a la caída de las inversiones en hogares y otras formaciones brutas de capital fijo (0,6 %), pese al antes citado aumento de los ingresos nominales disponibles.

Eurostat también difundió hoy los datos sobre la inversión de las empresas, que permaneció sin cambios en los países del euro y disminuyó ligeramente en la UE.

En los Veintisiete, la tasa de inversión empresarial bruta entre enero y marzo fue del 19,9 %, dos décimas menos que en el trimestre anterior, mientras que en la zona del euro fue del 20,6 % la misma cifra que en el período precedente.

La tasa de beneficios de las empresas en la zona del euro se situó en el 38,3 %, frente al 38,2 % del trimestre precedente, mientras que la remuneración de los empleados y la diferencia entre los impuestos y las subvenciones sobre la producción permanecieron estables.

Las inversiones no financieras de las empresas de la eurozona disminuyeron un 0,6 %, y el indicador de valor añadido aumentó un 0,2 %.