Cielo plomizo, algo de viento frío. Juan Martín Del Potro procura apurar el partido. El mismo arranque lo refleja, con un quiebre de servicio en el tercer game frente a un adversario incómodo.

Por la lluvia, el duelo del argentino ha comenzado con una hora y media de atraso. Cerca de cerrar el primer set, otra vez las nubes se abren y nuevamente la orden para desplegar la lona sobre el césped de Wimbledon en el tenis de los Juegos Olímpicos.

Casi cuatro horas después, el duelo en la Cancha 2 llega a su fin y Del Potro canta victoria 6-1, 4-6, 6-3 sobre el francés Gilles Simon en la tercera ronda.

"Así es Wimbledon. Estamos acostumbrados a eso", dijo Del Potro sobre las interrupciones por el mal tiempo.

Del Potro cuenta con un grupo fiel de aficionados en la tribuna: Manu Ginóbili, Luis Scola y otros jugadores de la selección de básquetbol que la noche previa perdieron ante Francia.

"Fue lindo venir acá y apoyarlo", dijo Ginóbili, apurándose para tomar el autobús de vuelta a las instalaciones olímpicas. "Lo mejor es que salió ganando".

Del Potro solventó un partido ante un rival incómodo, con el cual hasta el miércoles mantenía una paridad 2-2 en el historial.

"Más allá del segundo set que perdí, que fue por tres errores míos, mantuve el nivel del principio y al final se me dio", dijo Del Potro.

"El partido fue parejo, como siempre con Simon", añadió Del Potro. "A veces me toca ganar a mí y otras a él. Hoy me tocó".

Las estadísticas avalaron el análisis del argentino, con un balance igualado en los errores no forzados: 18 cometidos por Simon contra 17 de Del Potro.

Simon es un tenista cuyo talento se basa en contragolpear y prolongar el juego hasta que su rival cometa errores, pero le costó enchufarse en el partido y pasó buenos ratos ofuscado consigo mismo.

El francés pudo hacer su daño recién al promediar el segundo set, aprovechando la primera y única ocasión de quiebre que dispuso, precisamente cuando Del Potro bajó la guardia.

Del Potro, sin embargo, respondió con el martilleo violento de su derecha y hasta con su capacidad para sacar pelotas difíciles en la red.

El partido se encausó al inicio del tercer set cuando devolvió cruzado una pelota en corto de Simon en un game en el que logró su cuarto quiebre de servicio y que acabó como decisivo.

"Del Potro no fallaba desde el fondo. Justo cuando sentía que podía ganar, fallé tiros fáciles ... El inicio del tercer set fue un desastre", indicó Simon.

Cuando una devolución de Simon se fue larga en el tercer match point, Del Potro pudo festejar al lado de la tribuna donde estaban Ginóbili, así como sus colegas David Nalbandian y Juan Mónaco.

"Fue un apoyo especial y muy lindo", dijo Del Potro.

La victoria le dejó a un paso de entrar a la pelea por las medallas en el cuadro de sencillos.

"No quiero tomar dimensión de eso porque aún estoy en carrera", dijo Del Potro. "Es difícil ponerse a pensar en que conseguiste y que falta por conseguir ... "vengo bien y quiero seguir mejorando".

También accedió a los cuartos en doble mixtos, donde junto a Gisela Dulko logró un triunfo 6-3, 7-5 sobre los rusos Elena Vesnina y Mikhail Youzhny.

Antes, en cuartos, tendría que vérselas con el japonés Kei Nishikori, quien sorprendió al español David Ferrer, cuatro preclasificado, al ganarle 6-0, 3-6, 6-4.

Del Potro ha vencido a Nishikori en las tres ocasiones previas en las que se han enfrentado, la última el mes pasado en Wimbledon.

Lo curioso fue el entusiasmo expresado por Del Potro al enterarse que recibe un diploma por figurar entre los ochos mejores.

"Me acabo de enterar que tengo un diploma. Es espectacular". Lo dice alguien que ya fue campeón de un Grand Slam, el Abierto de Estados Unidos de 2009.

Del Potro aspira al cuarto podio argentino en el tenis olímpico, en el que Gabriela Sabatini ganó plata en sencillos en Seúl 1988. Los otros son bronces ganados por los doblistas Javier Frana-Cristian Miniussi (Barcelona 1992) y Paola Suárez-Patricia Tarabini (Atenas 2004).