La policía en las Islas Malvinas buscaba el martes al responsable o los responsables de haber causado daños en el cementerio de guerra de Argentina, rompiendo y destrozando en repetidas ocasiones el cristal que protege a la Virgen sagrada del país.

El gobierno de la isla condenó el delito y dijo que busca a los sospechosos, mientras en Argentina su cancillería exigió a Gran Bretaña "el inmediato esclarecimiento de los hechos acontecidos, mediante una investigación imparcial que identifique y castigue a los responsables de una grave ofensa que vulnera la sacralidad del lugar", según un comunicado.

"Está claro que condenamos cualquier acción de este tipo y lamento mucho que esto haya sucedido. Cualquiera que sepa algo sobre el origen de los daños debe comunicarse con la Policía", dijo en un comunicado el miembro de la asamblea legislativa de las islas Dick Sawle.

Las familias de los argentinos caídos en la guerra culparon a la hostilidad británica de lo que calificaron como un "acto de sacrilegio" y enviaron cartas al ministro de Relaciones Exteriores argentino, Héctor Timerman, y el embajador de Gran Bretaña en Buenos Aires, John Freeman, para exigir una investigación urgente y exhaustiva.

"Creemos que dicho acto se enmarca en una escalada de hostilidad por parte de algunos sectores británicos con proyección en ámbitos de influencia local", dijo en un comunicado la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

"Repudiamos enérgicamente esta ofensa a la memoria de los 649 Héroes Nacionales, a los símbolos de nuestra Fe mayoritaria, y anunciamos a toda la comunidad argentina que no cejaremos hasta que se esclarezca este repugnante acto de sacrilegio", agregó.

El acto de vandalismo pudo haber ocurrido en algún momento de la última semana o antes, dijo Sebastián Socodo, un argentino que se encarga del cementerio que aloja los restos de 237 combatientes argentinos muertos durante la guerra de 1982 entre Argentina y Gran Bretaña.

"Básicamente es el vidrio que cubre la Virgen María. Sólo rompieron el cristal. No sé con qué o cómo", dijo Socodo. "Estuve allí hace un par de semanas y no había daños", agregó.

En un duro comunicado, la cancillería argentina denunció que "las actitudes hostiles del gobierno (británico) son la causa profunda de este hecho barbárico".

Argentina, que reclama la soberanía de las Malvinas desde 1833 y no reconoce a su gobierno autónomo, "invita a Gran Bretaña a responder con el diálogo frente a la barbarie y que, ante la irracionalidad de unos pocos, lideremos el deseo de las mayorías de poner fin al conflicto colonial en Malvinas y todos los territorios que aún son víctimas de ideologías perimidas".

La cancillería, además, adelantó que el miércoles presentará una queja formal por lo sucedido ante el gobierno británico e informará del hecho a las Naciones Unidas y a la Cruz Roja Internacional.

En total, la guerra cobró la vida de 649 argentinos y 255 británicos, junto con otros tres isleños ancianos. Argentina no ha renunciado a su pretensión de las Islas Malvinas, a pesar de que perdió la guerra, y acusa a Gran Bretaña de ignorar las resoluciones de Naciones Unidas instando a que ambas naciones sostengan negociaciones de soberanía.