La aerolínea estatal venezolana Conviasa suscribió el martes un contrato con la empresa brasileña Embraer para adquirir 20 aviones comerciales por un valor que alcanzaría los 900 millones de dólares.

La firma del convenio contó con la presencia de la presidenta brasileña Dilma Rousseff y el mandatario venezolano Hugo Chávez, quien visita Brasilia para la ceremonia de incorporación de Venezuela como miembro pleno del bloque económico Mercosur.

Este es el primer viaje oficial de Chávez al exterior este año, en plena campaña electoral y poco después de asegurar que está "totalmente libre" del cáncer que le fue detectado en junio de 2011.

El contrato contempla seis aviones modelo Embraer E-190, con capacidad para entre 98 y 114 pasajeros, e "incluye también 14 opciones más de compra del mismo modelo", señaló el texto firmado antes de la reunión del Mercosur a la que también asistirán los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Uruguay, José Mujica.

Los aviones para Conviasa, que actualmente cuenta con 14 destinos domésticos y nueve internacionales, serán configurados con 104 asientos en clase única, señaló Embraer en un comunicado. Se trata de modernos aviones comerciales de fuselaje estrecho.

"El valor total del negocio es de aproximadamente 270 millones de dólares y puede alcanzar 900 millones de dólares cuando todas las opciones de compra se hayan confirmado", indicó el documento suscrito por representantes de Embraer, Conviasa y la ministra venezolana de Transportes Acuáticos y Aéreos, Elsa Gutiérrez.

La entrega de las primeras unidades a Conviasa está prevista para finales de este año.

La incorporación de las nuevas aeronaves "será fundamental en el proceso de renovación de la flota de Conviasa", dijo su presidente, César Martínez.

Agregó que "estos aviones nos permitirán aumentar la conectividad tanto en las rutas domésticas como en las internacionales".

En el terreno militar, Venezuela ha sido afectada por un embargo a la venta de equipos por parte de Estados Unidos, que incluso ha derivado en la cancelación de acuerdos de venta de aviones militares de transporte y entrenamiento de fabricación española y brasileña, respectivamente, a este país por tener componentes o licencias estadounidenses.