Serénate Michael Phelps, que tu obra todavía no está terminada.

Dueño de numerosos récords olímpicos que difícilmente sean igualados, el estadounidense podría fijar otro el miércoles si gana los 200 metros de estilos combinados.

Sería su tercera victoria seguida en una misma prueba, algo que nadie ha logrado hasta ahora.

De hecho, son dos los nadadores que podrían alcanzar en un mismo día una marca que nadie ha conseguido en la historia olímpica, pues el japonés Kosuke Kitajima también va por su tercer suceso consecutivo en los 200 pecho.

Los pronósticos son inciertos.

Kitajima quedó quinto el domingo en los 100 pecho. Y Phelps no es el del 2008, en que conquistó ocho medallas doradas, ni el del 2004, en que se llevó seis. Se vio muy mal en los 400 combinados del sábado, en los que llegó cuarto, lejos del ganador.

Pero sigue siendo un rival de cuidado, que ya tiene una medalla de plata individual y una de oro y otra de plata en relevos en estos juegos, con las que el martes trepó al tope de la tabla histórica de medallas, con 19 en total.

No contento con sus 15 preseas de oro --cinco más que su rival más cercano--, Phelps quiere más.

"He tenido una carrera sorprendente", declaró el nadador, quien después de los juegos se retirará. "Pero todavía tengo un par de pruebas por delante".

Tres, para ser precisos, en las que podrá seguir agrandando sus marcas.

Latinoamérica, mientras tanto, podría colocar sus cuatro equipos en los cuartos de final del fútbol masculino.

Brasil ya se clasificó, México y Honduras están en buena posición para hacerlo y Uruguay depende también de sí mismo.

A mexicanos y hondureños les bastará empatar con Suiza y Japón respectivamente para asegurarse la clasificación. Los dos tienen cuatro puntos después de dos fechas y colocaron un pie en la siguiente fase. Un empate les garantiza el boleto a la segunda ronda.

Los hondureños, que causaron sensación al doblegar a España dejándola sin posibilidades de avanzar, se clasificarán incluso perdiendo si Marruecos, con un punto, no le gana a los españoles, que no sumaron una sola unidad en sus dos partidos.

La empresa más dura es la de los uruguayos, que definirán su suerte ante una Gran Bretaña necesitada de al menos un empate para seguir en carrera y que contará con el aliento del público en el estadio Millenium de Cardiff.

Brasil y Japón son los dos únicos con dos victorias y ya clasificados. Los brasileños, cuyo astro Neymar brilló en el último partido, enfrentarán a Nueva Zelanda.

Japón podría sumar otra presea de oro en la prueba de ejercicios combinados de gimnasia, disciplina en la que el favorito es Kohei Uchimura, triple campeón mundial (2009, 2010 y 2011).

China procurará prolongar su dominio absoluto en los saltos sincronizados de clavados. Qin Kai irá por su segunda medalla de oro seguida en el trampolín de tres metros, prueba en la que los mexicanos Julián Sánchez y Yahel Castillo podrían estar en la pelea.

El kazajo Alexandr Vokurov, que ganó el oro en la prueba de ruta luego de rebasar al colombiano Rigoberto Urán en la última curva, irá por un nuevo triunfo en la contra reloj. El favorito, no obstante, es el local Bradley Wiggins, ganador del Tour de Francia del mes pasado.

La del miércoles será la jornada más intensa en lo que va de los juegos y repartirá 20 preseas doradas.

Roger Federer, Juan Martín del Potro y Serena Williams buscarán a su vez el pase a los cuartos de final del tenis. Federer jugará con el ruso Denis Istomin, del Potro con el francés Gilles Simon y Williams con la rusa Vera Zvonarova.