La construcción de un monumento dedicado a las víctimas de la violencia en México ha desatado una polémica entre quienes respaldan el proyecto y otros que lo consideran insuficiente al no ser parte de un proceso de identificación de los que han muerto o desaparecido en medio de la lucha contra el narcotráfico en el país.

El llamado "Memorial a las Víctimas de la Violencia" será edificado en un terreno de la capital del país junto a un campo militar y constará de 15 muros de acero con una laguna en medio, según el proyecto ganador de un concurso convocado por el Colegio de Arquitectos de la ciudad y algunas organizaciones civiles.

Los grupos civiles que respaldaron el proyecto, el cual será financiado con recursos del gobierno federal, sostienen que será un espacio de reflexión sobre la violencia que muchas personas han vivido y que no desean que se repita.

Isabel Miranda de Wallace, una activista que encabeza la asociación Alto al Secuestro y ha promovido la realización del proyecto, dijo el martes a The Associated Press que se pretende que el espíritu del memorial fuera el "recordar lo que habíamos vivido muchas personas en este país; el dolor, el sufrimiento, la violencia que se ha vivido para que precisamente como sociedad nunca pudiéramos volver a vivir una situación así, pero también para que la autoridad recuerde cuál es su función y cual es su fin, que es proteger al gobernado y que no lo han hecho en términos generales".

Pero no todos están de acuerdo que este diseño cumple el propósito de honrar a las víctimas.

Javier Sicilia, el poeta mexicano que encabeza el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, ha manifestado su rechazo al considerar que se trata de erigir un monumento que olvida un proceso de reconocimiento e identificación de las víctimas.

El poeta vuelto activista tras el asesinato de su hijo en 2011 presuntamente a manos del narcotráfico también ha criticado que se planee construirlo junto a un campo militar.

"Es un desacierto en todos los sentidos... parece más bien un monumento a la violencia y que indica que debajo de esa violencia lo único que hay es una fosa común", dijo el martes a la AP.

La violencia atribuida al narcotráfico ha dejado miles de muertos y desaparecidos desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón asumió el poder y lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas, incluido el despliegue inédito de hasta 45.000 militares en las calles.

Pero el número exacto de las víctimas del narcotráfico y el crimen organizado es ahora un misterio, sobre todo luego de que el gobierno federal dejó de hacer pública la cifra. Los cálculos varían según la organización y van desde 50.000 hasta más de 60.000 fallecidos.

La última cifra oficial sólo contabiliza hasta septiembre del 2011 y señaló que hubo más de 47.500 muertos desde diciembre del 2006.

"Eso es también pavoroso, eso es parte también de la memoria: tenemos que empezar a recuperar cuántos y quiénes son y de dónde vienen y qué pasó; qué les sucedió, dónde murieron, por qué murieron", dijo Sicilia, para quien también es necesario crear una comisión de la verdad.

Sicilia se ha manifestado por un memorial que no sólo incluya un monumento sino un proceso en el que el Estado investigue y ponga rostro a las víctimas. También considera que debería crearse una comisión de la verdad, algo que la autoridad ha dicho que no es necesario.

"Respeto mucho lo que diga Javier Sicilia... (pero) este memorial la primera que lo pidió fui yo", dijo Miranda, una mujer que se convirtió en una voz de las víctimas del secuestro luego de que por años rastreó y ayudó a las autoridades a capturar a los plagiarios y asesinos de su hijo.

En 2010, al recibir el premio nacional de derechos humanos, Miranda solicitó a Calderón construir un memorial para recordar a su hijo y a otras víctimas de secuestro.

El gobierno, por lo pronto, respaldó la construcción del memorial anunciada la víspera y señaló que fue una iniciativa de organizaciones de la sociedad civil.

"Creo que es importante el hacer este reconocimiento a las víctimas de los delincuentes, a las víctimas de la violencia y que sea un memorial que nos permita recordar en todo momento que tenemos que construir un Estado que garantice la prevención del delito", dijo el martes el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, quien dijo respetar opiniones distintas.

Sicilia refirió que junto con su Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad buscará integrar un grupo que promueva otro memorial para las víctimas.