Michael Phelps fija más récords, China galopa en el medallero general tal y como se pronosticó... y resulta que una chiquilla de 16 años que nada sospechosamente rápido y el uso de Twitter son la comidilla de los Juegos Olímpicos de Londres.

El uso de la popular red social ha ocasionado polémica como nunca antes en Londres, donde en lo que va de los Juegos dos atletas fueron expulsados por tuits racistas y el martes un fanático fue arrestado por publicar mensajes amenazantes hacia un clavadista británico.

El Comité Olímpico Internacional tiene una papa caliente entre manos con Twitter y otras redes sociales: por un lado, son extremadamente populares entre los atletas y, más importante aún, los fanáticos que siguen los Juegos, pero también se prestan para polémicas que seguramente preferiría evitar.

"No creo que tratemos de controlarlo (el uso de Twitter), ni que podamos", indicó el vocero del COI, Mark Adams. "Si son utilizadas de forma correcta, vemos con buenos ojos las redes sociales".

El COI tuvo que cortar de raíz otra controversia que empezó a cobrar fuerza el martes, cuando la nadadora Ye Shiwen, de apenas 16 años, ganó su segundo oro en Londres al imponerse en los 200 metros combinados. La china completó de esa manera el doblete 200-400, una gesta que levantó muchas cejas en esta era del dopaje cada vez más sofisticado.

Para el COI, se trata simplemente de un magnífico logro deportivo que debe ser aplaudido, en vez de buscarle la quinta pata al gato.

"Estamos hablando de atletas de clase mundial compitiendo al más alto nivel, y se rompen récords por todos lados", expresó Adams. "No podemos frenar las conjeturas. Este es un resultado inevitable y triste del hecho de que hay gente que comete dopaje y hace trampa".

La piscina del Centro Acuático volvió a rendirse a los pies de Phelps, que se colgó un oro y una plata para convertirse en el máximo medallista olímpico de todos los tiempos.

El estadounidense quedó segundo en los 200 metros mariposa e integró la cuarteta que ganó el relevo 4x200 libre para llegar a 19 metales en tres Juegos, uno más que la gimnasta soviética Larisa Latynina.

Aunque no ha arrasado con el oro como hace cuatro años en Beijing, Phelps ya tiene tres medallas en Londres y todavía busca otras tres.

"Ha sido una carrera bastante increíble", comentó el nadador de 27 años. "Pero todavía me faltan unas cuantas carreras".

Phelps y sus colegas de la natación no puede hacer nada para evitar que China siga alejándose en el medallero general, donde sumó otros cuatro oros para llegar a 13, cuatro más que Estados Unidos. La delegación china ha ganado en seis deportes distintos hasta ahora.

Estados Unidos marcha segundo con 9-8-6, seguido por Francia (4-3-4), Corea del Sur (3-2-3) y Corea del Norte (3-0-1).

México conquistó su segunda medalla de plata en Londres con el segundo puesto de las clavadistas Paola Espinosa y Alejandra Orozco en los saltos sincronizados desde plataforma de 10 metros, una competencia que ganaron las chinas Chen Ruolin y Wang Hao.

China ha ganado las tres medallas de oro repartidas en los clavados hasta ahora, y espera embolsillar las tres que restan.

"Ellas cometen errores", comentó la canadiense Meaghan Benfeito, medallista de bronce junto con Roseline Filion. "Podemos ganar el oro, pero ellas son increíbles".

Argentina tuvo una jornada para el olvido con las derrotas de sus Leonas del hockey de mujeres 1-0 ante Estados Unidos, en el vóleibol de hombres frente a Italia, en el básquetbol de hombres contra Francia y la eliminación de Juan Mónaco en el tenis, en el que Novak Djokovic y Andy Murray avanzaron a la siguiente etapa.