El brasileño Leandro Guilheiro estuvo lejos de alcanzar su meta de colgarse en Londres su tercera presea olímpica consecutiva, pero confía en que sus condiciones le permitan subir al podio como local en los Juegos de 2016 en Río de Janeiro.

"Las estrategias a veces no funcionan, cada combate es algo nuevo, no creo que haya influido mucho estar en otra categoría. Hoy no tuve suerte", dijo Guilheiro.

El brasileño, ganador del bronce en Atenas 2004 y Beijing 2008 en la división de los 73 kilos, subió a los 81 kilos para Londres.

Sus posibilidades de luchar por el bronce se desvanecieron luego de sucumbir por acumulación de penalizaciones en un choque de repechaje ante el japonés Takahiro Nakai. El brasileño venía de caer en cuartos de final frente al estadounidense Travis Stevens, quien se impuso al completar un waza-ari con seoi-nage o con proyección por la espalda.

En esta categoría una vez más dejó muestras de su talento, alzándose con la presea de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011; así como con la plata y el bronce de los campeonatos mundiales de Tokio y París en el 2010 y 2011, respectivamente.

"Hoy simplemente no fue un buen día", reiteró. "Eso es lo bonito de los Juegos Olímpicos... usted puede ganar en cualquier torneo en cualquier momento; pero aquí sólo se puede cada cuatro años y en un día muy particular".

Pese a la reciente derrota y las abundantes lesiones que le han acompañado a lo largo de su carrera, Guilheiro no piensa en el retiro. El brasileño ha pasado por el quirófano siete veces por lesiones, seis de ellas entre 2004 y 2008.

"Mi carrera no va a terminar aquí, por más significativa que sea la derrota como lo es no ganar nada en unos Juegos Olímpicos... yo no pienso echar para atrás, voy a seguir intentando seguir entre los mejores, siempre estoy pensando en mejorar", sentenció el judoca que cumple 29 años el 7 de agosto.

"Me siento con condiciones y ganar de seguir".