La viuda del histórico líder palestino Yaser Arafat puso hoy una denuncia en Nanterre, a las afueras de París, por el presunto asesinato de su marido, después de que la prensa informara de que pudo haber muerto envenenado, confirmó a Efe el despacho del abogado de la familia, Pierre-Olivier Sur.

El Tribunal de Gran Instancia de Nanterre deberá analizar ahora si es jurídicamente competente para tramitar la denuncia y si existen suficientes indicios como para iniciar una investigación sobre el presunto asesinato del que fuera presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), fallecido en 2004 a las afueras de París.

La denuncia de la viuda de Arafat, Souha, y de su hija Zahwa no acusa a nadie en particular del supuesto crimen ya que está redactada bajo la fórmula "contra X" para referirse al presunto autor del asesinato.

Tampoco habría prescrito el supuesto crimen pues no se han cumplido diez años desde el deceso de Arafat, agregó esa oficina jurídica en un comunicado en el que sus familiares aseguran que solo quieren "establecer la verdad en memoria" del dirigente palestino.

Los letrados agregaron que Souha y Zahwa Arafat no concederán ninguna entrevista durante el proceso de instrucción.

El pasado 4 de julio, el canal catarí "Al Yazira" emitió un reportaje sobre los resultados de una investigación acerca del fallecimiento de Arafat, premio nobel de la Paz y premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994 junto al ex primer ministro israelí Isaac Rabin.

El documento concluía que el histórico líder palestino, que falleció el 11 de noviembre de 2004 en el Hôpital d'Instruction des Armées Percy, un hospital militar francés en Clamart, a las afueras de París, pudo morir envenenado con polonio 210, una sustancia altamente radiactiva encontrada en sus objetos personales.

Tras una investigación de nueve meses realizada en el Instituto de Radiofísica del Hospital Universitario de Lausana (Suiza), los análisis efectuados a la ropa, el cepillo de dientes e incluso a la emblemática "kufiya" (pañuelo palestino) de Arafat demostraban que contenían niveles anormales de polonio.

Israel tachó de "ridículas" las alegaciones de que Arafat murió envenenado y acusó a "Al Yazira" de promover una campaña contra el Estado israelí.

La ANP, por su parte, se ha mostrado dispuesta a exhumar los restos de Arafat, enterrados en la Mukata de Ramala, en Cisjordania, y ha invitado a expertos suizos a tomar muestras del cadáver.