El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal inició hoy una reunión de dos días sobre política monetaria, y los analistas, aunque esperan medidas de estímulo, discrepan acerca de cuándo se aplicarán.

La reunión de la Reserva ocurre, además, en una semana en la que el Banco Central Europeo encara una contracción cada vez más acelerada de las economías de la región, que es un importante socio comercial de Estados Unidos.

El Comité de Mercado Abierto, que dirige la política monetaria de EE.UU., dará a conocer sus decisiones mañana, miércoles, a las 18.15 GMT.

Los indicadores económicos más recientes muestran que la reactivación económica estadounidense sigue perdiendo ímpetu, al tiempo que el desempleo se mantiene por encima del 8 % desde hace cuarenta y un meses. A eso se suma el que los consumidores, cuyo gasto representa más de dos tercios del producto interior bruto, han retornado a la cautela.

La economía de Estados Unidos creció entre abril y junio a un ritmo anual del 1,5 %, tras crecer un 2 % entre enero y marzo. En el último trimestre de 2011 el producto interior bruto había crecido a un ritmo anual del 4,1 %, el más alto en casi seis años.

El Gobierno informará el viernes acerca del desempleo en julio, y la mayoría de los analistas calcula que la tasa se ha mantenido en el mismo nivel y que la economía tuvo una ganancia neta de unos 100.000 puestos de trabajo, insuficiente para mellar la desocupación.

En su testimonio semestral ante el Congreso el 17 de julio, el presidente de la Reserva, Ben Bernanke, dijo que el Comité de Mercado Abierto tomaría medidas adicionales si no hubiese "un progreso sostenido" para reducir el índice de desempleo.

"Es importante que veamos un progreso sostenido en el mercado laboral y que evitemos el riesgo de deflación", añadió el funcionario. "Estos serán los aspectos que atenderemos cuando se reúna el comité a fin de julio y más adelante en el verano".

Aunque el presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, y algunos economistas han estado recomendando un fin de los instrumentos de estímulo monetario durante casi un año, la mayoría de los analistas espera que la Reserva vuelva a aplicarlos.

Pocos esperan que esa decisión se tome esta semana y muchos creen que la Reserva Federal no se lanzará, en esta reunión, a una tercera ronda de adquisición de activos a gran escala, y que probablemente esperará hasta septiembre para iniciar la compra de deuda hipotecaria y bonos del Tesoro por unos 600.000 millones de dólares.

La Reserva Federal ha mantenido la tasa de interés de referencia por debajo del 0,25 por ciento desde diciembre de 2008, y ha prometido que la dejará en ese nivel hasta fin de 2014, por lo que es poco más lo que el banco central puede hacer con ese instrumento de estímulo del consumo y la inversión.

A pesar de la crisis de la deuda en Europa, las condiciones en los mercados financieros de EE.UU. no se han debilitado mucho, y en el otro frente que preocupa a la Reserva -la inflación- la situación sigue estable pese a las inyecciones de efectivo que el banco central ha hecho durante más de cuatro años.

Bernanke también ha dicho que la situación en Europa "es uno de los dos mayores riesgos" que encara la economía de EE.UU. siendo el otro el llamado "abismo fiscal" que ocurrirá -a menos que el Congreso haga algo- a fin de año cuando entren en efecto unos 600.000 millones de dólares en cortes de gastos y aumentos de impuestos.

El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos no registró variación en junio, debido sobre todo al descenso del costo de la gasolina, y la inflación interanual se mantuvo en el 1,7 %.

El hecho de que la inflación se mantenga moderada otorga a la Reserva Federal más espacio para maniobrar y continuar su política de estímulos.

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Jorge A. Bañales