El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy reducir en cerca de un 15 por ciento el componente militar de la misión de paz conjunta de Naciones Unidas y la Unión Africana (UA) en la región sudanesa de Darfur, conocida como UNAMID, al tiempo que amplió su mandato por un año más.

La UNAMID verá reducida su fuerza de paz de cerca de 19.000 militares a 16.200 soldados, después de que los miembros del Consejo de Seguridad aprobaran, con 14 votos a favor y la abstención de Azerbaiyán, una reestructuración que había propuesto meses antes el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

El máximo órgano de seguridad, que amplió el mandato de la misión conjunta hasta el 31 de julio de 2013, decidió que la UNAMID se reestructure en un período de entre doce y dieciocho meses, un tiempo en el que también debe reducir su componente policial hasta los 2.310 agentes de los cerca de 4.700 actuales.

Además de la reducción del personal militar, la importancia de la resolución, presentada por el Reino Unido, recae en que incluye en el mandato de la misión la protección de los civiles y destaca la necesidad de que sus contingentes estén "preparados y equipados efectiva y adecuadamente".

Así lo explicó a la prensa tras la aprobación del texto el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, quien destacó además que la resolución pide de nuevo al Gobierno de Sudán que retire las restricciones que aplica actualmente sobre la UNAMID y los trabajadores humanitarios que están en Darfur.

"El Gobierno de Sudán debe permitir a la UNAMID operar con libertad. Estamos preocupados por las restricciones impuestas por el Gobierno sobre el movimiento y operaciones de la misión y las agencias humanitarias", dijo Lyall Grant, quien llamó a Jartum a levantar sus restricciones "inmediatamente".

Además, el embajador británico señaló que los grupos armados que operan en la castigada región sudanesa deben comprometerse "con el proceso de paz de manera inmediata y sin condiciones previas", al tiempo que alertó de que "el Consejo no tolerará ninguna acción destinada a acabar por la fuerza con el Gobierno de Sudán".

El texto también pide a la misión que apoye el diálogo interno en Darfur, para que se permita al pueblo expresarse libremente sobre su futuro, y que contribuya al cumplimiento de los acuerdos alcanzados en Doha, además de trabajar por la prevalencia del Estado de derecho en esa zona azotada por el conflicto durante décadas.

La resolución británica, objeto de negociación durante tres semanas, se encontró con la abstención de Azerbaiyán, que protestó ante un párrafo del texto en el que se pone de manifiesto la amenaza que supone para Darfur el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), cuya supuesta presencia en la región es objeto de polémica.

La adopción de la resolución se produce mientras quedan dos días para que Sudán y Sudán del Sur alcancen un acuerdo de paz completo en el plazo marcado por el Consejo de Seguridad, que propuso la fecha tope del 2 de agosto, aunque no hay muchas esperanzas de que se acerquen posturas en las próximas 48 horas.

"Hubiéramos esperado que los líderes de ambas naciones acercaran posturas en el inicio de esta semana para tratar de resolver las diferencias pendientes, pero no se ha producido la esperada reunión", reconoció el embajador británico al respecto.

La embajadora estadounidense, Susan Rice, alertó en su cuenta en Twitter que "se está acabando el tiempo para lograr un acuerdo", y recordó a los líderes de Sudán y Sudán del Sur que "sólo les quedan dos días" para cumplir con las condiciones impuestas por el Consejo de Seguridad si no quieren enfrentarse a mayores medidas de presión.

Por su parte, el presidente de turno del Consejo de Seguridad, el colombiano Néstor Osorio, cuyo mandato expira este martes, anunció que una delegación del máximo órgano de decisión de la ONU visitará Darfur a principios de septiembre para llevar "un mensaje en favor de la continuación del diálogo y el proceso de paz".