El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador Ovidio Bonilla defendió ante la Corte Centroamericana la legalidad de su elección y la de otros jueces por el Parlamento salvadoreño, lo que abrió una crisis institucional en su país, informó hoy una fuente del tribunal regional.

"El señor Bonilla aceptó" como legal la elección de los magistrados realizada por el Parlamento el 24 de abril pasado, declaró hoy a Efe una fuente del tribunal regional, que pidió el anonimato.

Según la información, Bonilla se presentó el pasado viernes en la sede de la Corte Centroamericana de Justicia, en Managua, para entregar un documento en el que insiste en reconocer como legal la elección de los magistrados efectuada por el Parlamento salvadoreño.

La versión no pudo ser confirmada con el presidente del tribunal regional, el nicaragüense Carlos Guerra, quien se encuentra fuera de Nicaragua.

Bonilla es uno de los magistrados elegidos por el Parlamento salvadoreño el pasado 24 de abril, una acción que fue declarada inconstitucional por la Sala Constitucional de la CSJ el 5 de junio y provocó una crisis institucional.

Tras la elección de los nuevos magistrados en El Salvador, Bonilla y otro juez, Florentín Meléndez, aseguran ambos ser el presidente de la Corte Suprema de Justicia.

La situación mantiene en negociaciones a la Presidencia salvadoreña con los partidos políticos, que el pasado viernes decidieron reconocer como legal la elección de los jueces efectuada en 2006 por el Parlamento, pero sin referirse a la del pasado 24 de abril, por lo que todavía no alcanzan una solución definitiva al conflicto entre los poderes Legislativo y Judicial.

La Corte Centroamericana de Justicia, por su parte, tiene pendiente dictar una sentencia sobre el recurso de conflicto entre poderes del Estado que el presidente del Parlamento salvadoreño, Sigfrido Reyes, presentó contra la CSJ el pasado 22 de junio.

De acuerdo con la fuente del tribunal regional, Bonilla "se allanó", es decir, reconoció como válida la demanda del Parlamento salvadoreño contra la CSJ.

La Sala Constitucional de la CSJ de El Salvador anuló las elecciones de magistrados y sus respectivos suplentes, hechas en 2006 y el 24 de abril pasado por la Asamblea Legislativa, argumentando que una misma legislatura no puede elegir jueces en dos ocasiones, pero el Parlamento se opone a esa sentencia.

La Constitución salvadoreña establece que cada tres años debe renovarse un tercio del Supremo, integrado por quince magistrados propietarios y sus suplentes, que cumplen así períodos escalonados de nueve años, pero no establece en qué legislatura debe ser la elección.