Un enviado de derechos humanos de la ONU viajó el martes al occidente de Mianmar a investigar choques étnicos que dejaron al menos 78 muertos y decenas de miles de desamparados.

La evaluación de Tomás Ojea Quintana muy probablemente va a ser el patrón para medir las reformas iniciadas por el presidente electo Thein Sein tras decenios de gobiernos militares.

El enviado voló al estado de Rakhine para examinar en persona las ciudades y pueblos donde disturbios masivos y violencia feroz estallaron el mes pasado entre los rakhine, que son budistas, y los rohingyas, musulmanes.

La violencia se ha calmado, pero grupos de derechos humanos e islámicos han llamado a la protección de la comunidad rohingya, diciendo que enfrenta abusos.

Mianmar no reconoce a los rohingya como uno de sus grupos étnicos, y muchos en el país losa consideran inmigrantes ilegales de Bangladesh.

La ONU dice que hay unos 800.000 rohingya in Mianmar y los considera entre las personas más hostigadas en el mundo.

Quintana ha dejado claro que la investigación del conflicto es la prioridad mayor de su viaje de una semana, que comenzó el domingo. En una declaración antes de su arribo, Quintana mencionó la violencia en Rakhine — que grupos de derechos humanos tuvo mayormente como blanco a los rohingyas — como uno de los retos que enfrenta Mianmar pese a sus recientes reformas políticas.

El martes, Quintana iba a recorrer los pueblos musulmanes de Maungdaw y Buthidaung cerca de la frontera de Bangladesh y el miércoles visitará los campamentos de refugiados en la capital estatal, Sittwe.

La ONU tiene un interés directo en el conflicto porque cinco trabajadores de la agencia de refugiados de la organización mundial están entre 858 personas aún detenidas por las autoridades en conexión con la violencia. Otros cinco trabajadores de agencias internacionales de ayuda también están detenidos.

Los detenidos est*ñan acusados de haber participado en la violencia e "incendiar aldeas", dijo el ministro de asuntos fronterizos teniente general Thein Htay en declaraciones a reporteros.