Dos jueces del Tribunal Superior de Londres denegaron hoy la libertad vigilada al clérigo islámico radical Abu Qatada, quien está reclamado por la Justicia jordana por delitos de terrorismo.

Qatada había solicitado ser puesto en libertad vigilada mientras dura el proceso sobre su deportación a Jordania, pero el tribunal londinense decidió que está "conforme" con el rechazo dictaminado con anterioridad por otra corte británica.

El clérigo islámico radical permanece detenido en la prisión de Long Lartin (oeste de Inglaterra) y no está acusado de ningún delito en el Reino Unido.

El abogado del clérigo, Edward Fitzgerald, había solicitado su libertad condicional mientras se resuelve el caso por considerar su detención "desproporcionada e ilegal" y al opinar que es "injustificado" prolongar el periodo de arresto del religioso.

Esa nueva petición llega después de que el pasado 28 de mayo el Tribunal especial de apelaciones de inmigración (Siac) ya rechazara la solicitud de los abogados de Omar Mahmoud Othman -el nombre real del clérigo radical- para que éste saliera en libertad vigilada a la espera de la resolución del caso.

Según Fitzgerald, la decisión de garantizar la libertad al acusado compete al Tribunal Superior y no al Siac.

En la última audiencia ante el Siaz, el juez argumentó que liberar al clérigo, de origen palestino, resultaría "extremadamente problemático" durante el complejo dispositivo de seguridad en marcha para los Juegos Olímpicos que se celebran en Londres.

En la vista de hoy, Fitzgerald explicó ante los magistrados que "el tiempo de detención ya ha sido demasiado largo hasta ser desproporcionado e ilegal".

"Llega un momento en que la detención es simplemente demasiado larga y éste es el mayor periodo de detención administrativa en la historia inglesa moderna", observó el letrado.

En la pasada audiencia, se dispuso que el juicio sobre la extradición de Qatada, al que el Gobierno británico hace años que quiere deportar a su país natal, empiece el 10 de octubre próximo en el Siac, y se espera que haya un dictamen en el plazo de unos 30 días.

Si eventualmente ese tribunal fallara a favor de la extradición, se prevé que el religioso continúe el proceso legal hasta llegar al Tribunal de derechos humanos de Estrasburgo (Francia).

El Gobierno británico lleva casi una década intentando expulsar del Reino Unido al jordano de origen palestino, conocido por sus sermones incendiarios de incitación a la yihad y al que considera una amenaza para la seguridad nacional.

Tras pasar seis años y medio detenido sin cargos en una cárcel británica a la espera de que se resolviera el proceso, en febrero Qatada, considerado en su día mano derecha de Osama bin Laden, fue puesto en libertad después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos fallara en contra de su deportación.

Por su parte, la corte europea de derechos humanos, con sede en Estrasburgo (Francia), consideró que Qatada no podía se repatriado a su país, pues allí, donde está acusado de terrorismo, no se le garantizaba un juicio justo.

Sin embargo, Londres reinició el proceso y volvió a detener al clérigo el 17 de abril, después de haber obtenido las garantías de Jordania de que el proceso contra Qatada iba a ser justo.

Desde entonces, el Reino Unido y los abogados del religioso han protagonizado una batalla legal en la que tuvo que intervenir de nuevo Estrasburgo, que el 9 de mayo rechazó un recurso del clérigo para que se revisara su situación, lo que dio vía libre a Londres para proseguir el proceso.