El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó hoy la "resistencia" mostrada por el sistema financiero de Brasil ante la crisis mundial, pero advirtió sobre el auge de crédito y las altas tasas de interés que pueden frenar el crecimiento a largo plazo.

"Hay un riesgo de que el sistema financiero de Brasil pueda ser víctima de su propio éxito", señala el Fondo en su informe de Evaluación sobre la Estabilidad del Sistema Financiero (FSAP, en inglés).

Según los cálculos del FMI, el crédito en Brasil se ha doblado en los últimos diez años, algo que ha contribuido al importante "crecimiento económico brasileño y ha fomentado una mayor inclusión financiera".

No obstante, este boom crediticio "ha generado bolsas de vulnerabilidad" en algunos sectores, especialmente en los hogares, lo que "debe ser cuidadosamente supervisado".

Por otro lado, el organismo dirigido por Christine Lagarde valoró positivamente las políticas macroprudenciales puestas en práctica por Brasilia, entre las que destacó la efectividad de medidas de control a la entrada de capitales, la flexibilidad del tipo de cambio y el alto nivel de reservas.

Pese a ellas, reiteró que el contexto de incertidumbre económico global puede afectar a Brasil dado su papel de exportador mundial y su atractivo para los flujos de inversión.

El Fondo, además, prevé que los tipos de interés, que recientemente fueron recortados del 8,5 % al 8 %, sigan a la baja para estimular la ralentización económica del país, aunque aún se "encuentran bastante por encima de los niveles de países semejantes".

"El sistema está todavía basado en un equilibrio de altos tipos de interés y corta duración, que limitan el desarrollo de los mercados de capital y el potencial de crecimiento a largo plazo", indicó el Fondo en su reporte, que achaca esta situación al historial de alta inflación en el país suramericano.

El Fondo rebajó hace un par de semanas las previsiones de crecimiento de la economía de Brasil para 2012 de 3 % a 2,5 %.

Por último, el FMI subrayó la prominencia del sector público en el sistema financiero, especialmente a través del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) y recomendó que se debería facilitar una mayor participación del sector privado que permita estimular la economía.

La última revisión del sistema financiero brasileño por parte del organismo internacional fue en 2002.