Deutsche Bank anunció el martes que eliminará unos 1.900 empleos, en su mayor parte fuera de Alemania, al caer sus beneficios un 46% en el segundo trimestre por la crisis de la deuda soberana europea, que ha perjudicado su banca de inversiones y las actividades comerciales.

El banco, con una plantilla de casi 101.000 empleados, dijo que unos 1.500 de los puestos de trabajo eliminados serán de la banca corporativa y las divisiones de valores, así como en áreas de infraestructura. La reducción contribuirá con unos 300 millones de euros al objetivo general de ahorros por 3.000 millones de euros (3.800 millones de dólares).

Las acciones del banco, que bajaron tras la aparición del informe, subieron al ser difundida la noticia de la reducción de plantilla y cálculos de ahorro. Subían un 3,2% a 25,58 euros al comenzar la tarde en Francfort.

En su informe financiero, el mayor banco de Alemania dijo que las ganancias netas cayeron a 661 millones de euros, de 1.233 millones de euros hace un año. Las ganancias bajaron en la banca de inversiones, al acudir menos empresas al banco para la emisión de acciones.

Los ingresos de bonos de deuda — una de las categorías de inversión más afectadas por la crisis — también bajaron. La firma dijo que en parte se debió a que el banco adoptó "deliberadamente menores niveles de riesgo" ante la merma en el volumen de contratación.

Los ingresos mermaron un 6% a 8.000 millones de euros, debido principalmente al pobre desempeño de banca corporativa y la división accionaria, con una contracción de 451 millones de euros a 3.500 millones de euros.

El informe de utilidades fue el primero bajo los nuevos directores generales Anshu Jain y Juergen Fitschen, que en mayo reemplazaron a Josef Ackermann.

"La crisis de la deuda soberana europea sigue minando la confianza inversora y la actividad de los clientes en la totalidad del banco", dijo.

Países como España e Italia luchan ante el volumen de su deuda soberana y la posibilidad de que puedan incurrir en el impago o necesiten rescates, lo que ha minado la confianza de los mercados.