Panamá, una de las economías más pujantes del mundo, enfrenta el reto de mejorar la calidad del sistema educativo para impulsar la productividad de los trabajadores y mantenerse en la senda del crecimiento, alertó un estudio del Banco Mundial (BM) presentado hoy en la capital panameña.

El país centroamericano, de unos 3,4 millones de habitantes y 75.500 kilómetros cuadrados, "necesita invertir en su fuerza laboral" si quiere sostener las "elevadas tasas de crecimiento económico de los últimos diez años", indicó el estudio titulado "Mejores empleos en Panamá: el rol del capital humano".

La economía panameña, que se expandió un 10,6 % en 2011, "estará mejor preparada para crecer y soportar futuros embates si tiene una fuerza laboral con mayor educación, que se adapte más fácilmente a cambios en la demanda de mano de obra", explicó el economista sénior del BM Javier Luque, especializado en educación y uno de los autores del informe.

El análisis del organismo financiero resaltó que el "robusto crecimiento de la economía panameña entre 2001 y 2011 estuvo acompañado de una expansión del empleo del 44 %", lo que redujo el desempleo "mayoritariamente en áreas urbanas".

En esa década, el dinamismo del sector de servicios creó cerca del 50 % de los nuevos empleos y la construcción contribuyó con el 18,9 %, al tiempo que ese sector lideró el aumento de los salarios, según el informe del organismo multilateral.

Sin embargo, "el fuerte crecimiento económico generó pocas mejoras para los pobres que habitan las áreas rurales de Panamá, en particular para los grupos indígenas. La disminución de la tasa de pobreza ha sido modesta y la pobreza extrema aún se sitúa en torno al 15 %", de acuerdo con los datos del BM.

"Para aumentar el acceso a mejores empleos en las áreas rurales, será esencial tener una política articulada", que incluya la posibilidad de que las grandes mayorías puedan educarse y "que también apunte a mejorar la productividad agrícola", indicó el informe.

Según el diagnóstico del organismo internacional, el "reto de mejorar la calidad general del sistema educativo se evidencia en que los panameños tienen en promedio 11 años de educación" pero que podrían equivaler a apenas "tres años de escolaridad" si se ajusta el logro educativo por calidad, según los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El informe del BM identifica además que solo el 5 % de los estudiantes de los estratos más pobres tienen acceso a la educación superior y propone "mejoras en las tasas de graduación de secundaria, así como políticas para estimular la demanda por educación" para superar ese escollo.

"La oferta de educación terciaria (superior) debe igualmente evolucionar para mejorar su pertinencia y su enfoque en áreas para la nueva economía, y para impulsar su calidad y eficiencia", añadió el BM.

El organismo reconoció en su informe que programas sociales como la beca universal, que beneficia a unos 678.000 estudiantes de primaria y secundaria, "están bien financiados", pero recomendó que se evalúen "para determinar si están alcanzando los resultados deseados y si son costo-eficientes".

También aconsejó mejorar el enfoque, seguimiento y evaluación de otros programas sociales como las pensiones para adultos mayores, las intervenciones en salud y nutrición materna y los programas de alimentación escolar, a fin de que puedan realmente "contribuir a una mayor igualdad en el capital humano en Panamá".