El tribunal Kíevski de Járkiv, en el este de Ucrania, aplazó hoy por sexta vez el inicio del segundo juicio penal contra la encarcelada ex primera ministra Yulia Timoshenko, acusada de malversación de fondos y evasión de impuestos, informaron fuentes judiciales.

La nueva vista se celebrará el próximo 14 de agosto, a la espera de que se resuelva la petición de la Fiscalía para que la acusada, designada ayer como cabeza de lista de la oposición en las elecciones parlamentarias de octubre, participe en el proceso judicial por videoconferencia.

La líder opositora, que cumple una condena de siete años por abuso de poder al firmar unos contratos de gas con Rusia considerados onerosos por el Gobierno actual de Ucrania, continúa negándose a acudir al juicio con la justificación de padecer graves problemas de espalda.

Timoshenko sumó hoy la sexta incomparecencia al juicio en el que la Fiscalía la acusa de causar pérdidas de 3,75 millones de dólares al Estado durante su etapa al frente de la corporación Sistemas Energéticos Unidos de Ucrania (SEUU), a mediados de los años noventa.

Después de que un examen médico, ordenado por el juez que ve la causa penal y realizado sobre el historial de la paciente dado su negativa a ser revisada por los doctores, determinara que sí podía acudir a las audiencias, Timoshenko volvió a reiterar su negativa a desplazarse al tribunal.

Su defensor, Serguéi Vlásenko, declinó la participación de su clienta en el proceso por videoconferencia y leyó ante el tribunal una carta de la opositora en la que se niega a aceptar esta forma de comparecencia.

El segundo juicio contra Timoshenko podría no ser el último en la ofensiva legal emprendida por las autoridades ucranianas contra ella.

La Fiscalía General anunció en junio que prepara una acusación formal por asesinato contra la ex primera ministra.

El número dos de la Fiscalía, Renat Kuzmín, aseguró que el órgano judicial tiene pruebas de que Timoshenko está involucrada en el asesinato del empresario Yevgueni Sherbán, perpetrado en 1996.

Desde que ingresó en prisión en agosto del año pasado, primero de forma preventiva, Ucrania se enfrenta a una gran presión de toda la comunidad internacional, y especialmente de la Unión Europea, para que libere a la líder opositora, que se declara inocente de todos los cargos que se le imputan.

Las relaciones entre Bruselas y Kiev no han dejado de empeorar, sobre todo después de la apertura del segundo proceso contra Timoshenko.

La UE denuncia que el encarcelamiento de la líder opositora ha sido por motivos políticos y demanda que ésta pueda participar en las elecciones parlamentarias ucranianas previstas para octubre de este año.

Timoshenko afirma que los procesos en su contra fueron ordenados por su rival político, el actual presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, para apartarla de la vida política e impedirle participar en los comicios.