Una protesta de camioneros contra la nueva ley que regula sus horarios paralizó hoy la Vía Dutra, la autopista entre Río de Janeiro y Sao Paulo, las dos mayores ciudades del país, y que atraviesa una región considerada como responsable por el 50 por ciento del PIB del país, informó la Policía.

Decenas de camioneros estacionaron sus vehículos en las cuatro pistas de la Vía Dutra en el kilómetro 276 de la misma, a la altura de la ciudad de Barra Mansa, en el estado de Río de Janeiro, y provocaron gigantescos embotellamientos en ambos sentidos de la autopista, según la Policía Federal de Carreteras.

La protesta comenzó en la noche del domingo pero no ha paralizado del todo el tránsito por la principal carretera del país debido a que los propios camioneros liberan el paso en algunos momentos en ambos lados.

Pese a esas intermitencias, en la Vía Dutra había en la mañana de este lunes un embotellamiento de 15 kilómetros en la dirección hacia Río de Janeiro y de 7 kilómetros en la dirección hacia Sao Paulo, según los datos de la Nova Dutra, la concesionaria que administra la autopista.

La Policía Federal de Carreteras hasta ahora se ha abstenido de retirar los vehículos a la fuerza y está orientando a los otros conductores a seguir por vías alternativas.

Los camioneros vienen promoviendo manifestaciones en diferentes vías del país desde el pasado miércoles contra una ley que entró hoy en vigor y que regula los horarios de los conductores de vehículos de carga y de pasajeros en las carreteras.

Las protestas, sin apoyo de los sindicatos, son lideradas por el llamado Movimiento Unión Brasil Camionero, que pide que la entrada en vigor de dicha ley sea aplazada al menos un año.

Según el coordinador del Movimiento, Nelio Botelho, la ley reduce los rendimientos de los camioneros debido a que les obliga a permanecer al menos un día parados entre cada dos días de viaje.

Botelho alega igualmente que las carreteras del país no tienen estructura suficiente para que el camionero pueda detener el vehículo y realizar un descanso de media hora cada cuatro horas, como exige la nueva legislación.

Según el Gobierno, las medidas tienen por objetivo evitar que los camioneros trabajen por varias horas seguidas sin descanso con el fin de reducir el número de accidentes en las carreteras.