La colombiana Yadinis Amaris vio esfumarse en un abrir y cerrar de ojos su sueño de llegar lejos en la categoría de 57 kilos del judo olímpico.

"Me quería morir, estábamos muy parejas; pero cuando parecía que los jueces tendrían la última palabra, perdí un poquito el balance y ella no me perdonó", dijo Amaris a la AP Amaris tras ser derrotada en octavos de final por la estadounidense Marti Malloy.

Malloy se apuntó un ippon, que en el judo es equivalente a un nocaut. La técnica aplicada incluyó un seoi-gatame, que consiste en cargar a su adversaria de espalda y proyectar hacia adelante sobre el tatami.

Molloy cayó en las semifinales ante la rumana Corina Caprioriu y terminó llevándose un bronce al doblegar a la italiana Giulia Quintavalle, medallista de oro en los Juegos de Beijing. Caprioriu se quedó con la presea de plata.

El oro fue para la japonesa Kaori Matsumoto.