El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, afirmó hoy que desde que llegó al Gobierno han muerto, han sido detenidos o se han desmovilizado 7.810 guerrilleros, a los que se suman 7.221 integrantes de las llamadas bandas criminales ("bacrim"), herederas de los paramilitares.

Santos hizo un balance de su gestión en materia de seguridad y defensa a una semana de cumplir dos años en el Gobierno, al que accedió el 7 de agosto de 2010, y adelantó que las fuerzas de seguridad mantendrán la presión sobre los grupos insurgentes.

"En términos generales, el avance de estos años ha sido muy importante", indicó el presidente en Rionegro, localidad cercana a Medellín (noreste), donde entregó este balance junto al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y los altos mandos policiales y militares.

Aún con estos resultados, Santos reconoció que la percepción de inseguridad ha aumentado, tal y como demuestra una encuesta difundida el domingo y en la que el mandatario y su Gabinete no salen bien parados.

"Hemos avanzado muchísimo y no podemos cambiar de rumbo", insistió Santos al afirmar que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) están desesperadas y buscan que el Gobierno cambie su estrategia.

Entre los grandes logros, resaltó la muerte a manos de la Fuerza Pública del máximo jefe de esta guerrilla, Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano", en noviembre de 2011 en el convulso departamento de Cauca.

También la muerte del que fuera jefe de seguridad de las FARC, Víctor Julio Suárez o "Mono Jojoy", en septiembre de 2010 en las selvas de la región del Meta.

En estos dos años han muerto en combate otros dieciséis cabecillas de esa guerrilla, dijo a su turno Pinzón, quien resaltó que "nunca en un periodo tan corto habían caído tantos comandantes de frentes de la FARC".

En total 6.855 guerrilleros de las FARC y otros 955 del Ejército de Liberación Nacional (ELN) murieron, fueron capturados o se desmovilizados en este período.

Y sólo en el primer semestre de 2012 disminuyeron en un 45 % las acciones de las bandas criminales o "bacrim", dedicadas al narcotráfico y la extorsión, según el balance hecho público por Santos y Pinzón.

La presentación de estos resultados coincide con la publicación de una gran encuesta a nivel nacional en la que se informó de que la popularidad de Santos cayó este mes de julio al 48 %, frente al 71 % del apoyo con el que gozaba el presidente un año antes.

El mismo sondeo apuntó a que los colombianos que apoyan el manejo del Gobierno en materia de seguridad también descendió del 59 % al 36 % en el mismo periodo.